El presidente de la Autoridad Portuaria de Vigo, Enrique López Veiga, ha mantenido una reunión con los concesionarios de instalaciones frigoríficas sobre las implicaciones que podría tener el posible desvío de ciertos tráficos a otros recintos portuarios, como el de Leixôes, en Portugal.

Esto, según ha recalcado, supondría mayores costes para los usuarios, que tendrían que hacer frente al incremento de las tasas de actividad y mercancía. Además, de acuerdo con la Ley de Puertos y de la Marina Mercante, ante esta situación, López Veiga ha insistido en que la Autoridad Portuaria tendrá que realizar una comprobación del cumplimiento del tráfico mínimo establecido.

López Veiga también ha informado sobre su reciente reunión con responsables de la Dirección General de Salud y Seguridad Alimentaria de la Comisión Europea, a quienes ha reclamado el cumplimiento equitativo de las normas comunitarias en los puertos europeos.

Así, desde el puerto han instado a la Comisión a asegurar un control documental de las importaciones de productos de origen animal de países no comunitarios, homogeneizar las normas que regulan estos controles, estudiar la distorsión de la competencia en materia de importación, determinar las responsabilidades de cada administración pública y plantear medidas para garantizar la libre competencia.

Mejorar la calidad de servicio en el PIF

Por otra parte, tras analizar el protocolo de control presentado por el Ministerio de Sanidad en mayo, con el objetivo de mejorar la calidad del servicio en el Puesto de Inspección Fronterizo de Vigo, PIF, se ha diseñado una propuesta de modificaciones al documento en la mesa de trabajo creada a tal efecto, formada por los puertos de Vigo y Marín, así como los operadores económicos.

En este sentido, López Veiga ha mostrado su preocupación por el hecho de que el problema aún no se haya solucionado, por lo que ha animado a todos los implicados en esta cuestión a seguir trabajando «para recuperar la confianza de navieras».