La Asociación Internacional de Transporte Aéreo, IATA, ha querido mostrar su apoyo a los gobiernos en sus intentos de contener la expansión del coronavirus. Además, ha pedido que se preparen para enfrentar grandes problemas económicos a consecuencia de esta crisis sanitaria y que actúen cuanto antes para resolver la fragilidad financiera por la que están pasando las aerolíneas.

Esta llamada a la acción llega después de la prohibición de acceso a Estados Unidos de los ciudadanos no estadounidenses y de las personas que no tengan residencia legal en el país que hayan estado en el Espacio Schengen en los últimos 14 días.

Gran presión financiera y operacional

En este sentido, las líneas aéreas cumplirán con todas las normativas impuestas, pero esperan que los gobiernos entiendan que dan empleo a 2,7 millones de personas y que se encuentran bajo una gran presión financiera y operacional, por lo que necesitan apoyo.

Desde IATA, recuerdan que en 2019, se programaron alrededor de 200.000 vuelos entre Estados Unidos y el Espacio Schengen, el equivalente a unos 550 vuelos diarios y unos 46 millones de pasajeros, lo que supone 125.000 al día.

Si bien se mantendrán los servicios transatlánticos de carga aérea, las consecuencias económicas serán muy notorias. Las aerolíneas están ya tratando de asumir el fuerte impacto que tendrá el Covid-19 en sus negocios, pues según las primeras estimaciones, la crisis supondrá un descenso de 113.000 millones de dólares en los ingresos.

Sin embargo, en este cálculo no se han tenido en cuenta las nuevas medidas puestas en marcha por Estados Unidos y gobiernos como los de Israel, Kuwait o España.

Entre las soluciones que propone la Asociación para el sector aéreo, se encuentran la ampliación de las líneas de crédito, la reducción de los costes de infraestructuras y la rebaja de la carga impositiva.