Un total de 18 empresas y organizaciones europeas han puesto en marcha la Alianza Europea por un Transporte Limpio, ECTA, que se ha fijado como meta la descarbonización del transporte por carretera en la Unión Europea.

De este modo, se pretende acelerar la transición para la llegada de los camiones de cero emisiones, que permitan cumplir con los límites de la UE para 2030, con el propósito de alcanzar la neutralidad de carbono en 2050.

En la actualidad, se mueven por las carreteras europeas unos 40 millones de vehículos de transporte, siendo los camiones los responsables del transporte de más de tres cuartas partes de las mercancías movilizadas en todo el territorio.

Teniendo en cuenta que se espera que el transporte de mercancías se duplique para 2050, este proyecto aspira al desarrollo e implementación de políticas sostenibles que permitan reducir drásticamente tanto el CO2 como otras emisiones contaminantes.

En su primera comunicación oficial, ECTA ha pedido a la Comisión Europea que convierta en una prioridad la transición hacia los camiones de cero emisiones para poder cumplir con los ambiciosos objetivos propuestos para 2030 y 2050.

Aún queda mucho trabajo por hacer para superar las restricciones técnicas existentes, pero ya se han dado los primeros pasos con los autobuses. En el caso del transporte de larga distancia, las rutas no son tan cortas ni predecibles, pero pueden lograrse avances con la cooperación de operadores, fabricantes y autoridades.

Estrategia política

Desde la Alianza, también han instado a la UE a dar más pasos y presentar una vía clara, así como una estrategia política para permitir el despliegue de vehículos e infraestructura de cero emisiones. Además, teniendo en cuenta que se están estudiando diversas inversiones tras el Covid-19, han pedido su apoyo para el desarrollo de soluciones sostenibles a largo plazo para la descarbonización. 

Uno de los socios, Geodis, ha manifestado recientemente su confianza en que la colaboración permita superar los desafíos actuales. En su caso, tiene en marcha un proyecto para medir y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, para lo que está estableciendo acuerdos con las empresas subcontratadas y desarrollando nuevas soluciones bajas en carbono.