El transporte gallego teme que la escasez de conductores existente en España, en términos similares a la que también sufren otros países europeos, y especialmente en Reino Unido, conduzca a una desaparición masiva de empresas.

Según Fegatramer, «en estos momentos, las empresas del sector del transporte público de mercancías, están en camino de sufrir lo que puede ser una tormenta perfecta«.

La patronal gallega estima que coinciden «los efectos de la pandemia, la subida de la electricidad, el precio desorbitado del gasóleo, las tasas e impuestos de todo tipo al sector y los que peajes en la vías de alta capacidad en el horizonte» con, a su jucio, «por un lado a la incapacidad de trasladar estos costes a los cargadores, por la posición de dominio que ejercen en el mercado y por otro a las, políticas de las distintas administraciones de ataque frontal al transporte público de mercancías por carretera».

Falta de conductores

En este sentido, la organización empresarial defiende que «la falta de conductores viene dada, por un lado por la difícil situación de las empresas del sector que no pueden pagar salarios que pudieran ser atractivos, a ciertas condiciones de la propia actividad, que necesita prohibir de una vez por todas el abuso que supone la carga y descarga de los camiones por parte de los conductores».

Para la patronal gallega, es necesario igualmente «actualizar las medidas de protección de su salud y seguridad laboral, profundizar en las buenas prácticas entre el personal de conducción y el de almacén, y muy importante el desarrollo de una formación profesional de conductores adaptada a las necesidades del mercado y de las empresas».

Ante esta realidad, Fegatramer considera que «si no se toman las medidas urgentes, prácticas y de sentido común el problema no será la falta de conductores profesionales en España, sino la falta de empresas de transporte público de mercancías y por lo tanto de camiones».