Los fabricantes europeos de automóviles y los proveedores de automóviles unirán sus fuerzas para buscar una solución que permita el acceso seguro a los datos del vehículo a los mercados interesados, según han anunciado durante la jornada «Smart cars: driven by data».

Actualmente, los vehículos están aumentando sus conexiones en el sentido de que pueden intercambiar información «sin cable» con los fabricantes, con otros vehículos y con los proveedores de servicios, incluyendo las compañías de seguros, financieras y de servicios de flota, así como con los usuarios, los operadores de infraestructuras y los proveedores de soluciones.

Esto aumenta la comodidad para los consumidores y mejora los productos y servicios, así como contribuye a alcanzar objetivos sociales como mejorar la seguridad en las carreteras, reducir el consumo de combustible y facilitar la gestión del tráfico y estacionamiento.

Este desarrollo está aumentando las demandas del mercado para acceder a los datos del vehículo, conocida como «datos de operación». Este tipo de datos excluye los datos importados por los usuarios de los vehículos, como teléfonos contactos y los destinos seleccionados por navegación, y la información recibida por fuentes externas.

Exposición a ‘hackers’

El acceso a la información de los vehículos debe ser segura. El acceso directo de terceros a las funciones del vehículo puede incrementar la exposición a los «hackeos», ya que cada nueva interfaz de datos externos aumenta el número de objetivos potenciales y de puntos de entrada.

Adicionalmente, los riesgos de seguridad en materia de distracción del conductor podrían incrementarse si se otorga a terceros el acceso a los controles de abordo, las interfaces del usuario y las pantallas de funciones del vehículo.

Para minimizar los riesgos, los fabricantes europeos y los proveedores de la industria han colaborado para desarrollar una alternativa al acceso directo a la información del vehículo.

Esta solución implica que los fabricantes de vehículos tendrán que comunicar cada información relevante de manera segura entre el vehículo y una instalación externa, a la que los actores del mercado tienen acceso, lo que proporcionará una interfaz abierta pero segura para la prestación de servicio a terceros.

Asimismo, deberán instalarse uno o más servidores neutrales para ofrecer a los proveedores de servicio un método de acceso alternativo, asegurando que su identidad no se divulgue al fabricante del vehículo y que se respeten los derechos de privacidad del cliente. Estos servidores no serán propiedad, ni serán operados o financiados, por los fabricantes de vehículos.