El 1 de septiembre ha entrado en vigor la normativa de medición de emisiones europea RDE para todos los vehículos de combustión. Se trata de la primera prueba a nivel mundial realizada directamente en carretera para medir las emisiones de óxidos de nitrógeno, NOx, y partículas en condiciones reales.

El nuevo estándar, que afecta a todo tipo de vehículos, complementa a la normativa WLTP para determinar el consumo y las emisiones de CO2. La norma RDE para la medición de partículas entró en vigor el 1 de septiembre de 2018 para turismos y furgonetas pequeñas, y a partir del mismo día de 2019 se extenderá a las furgonetas más grandes.

Por su parte, la norma RDE para la medición de NOx entra en vigor el 1 de septiembre de 2019 para los turismos y las furgonetas más pequeñas, extendiéndose un año después a las más grandes. Además, está previsto que en 2021, se introduzcan límites más exigentes para este tipo de emisiones.

En los últimos 15 años, la innovación tecnológica ha ayudado progresivamente a disminuir los límites de NOx y de partículas de los motores diésel. Así, los nuevos filtros eliminan el 99,9% de las partículas, incluyendo las ultrafinas, y en general, los vehículos emiten hasta un 84% menos de óxidos de nitrógeno.

Desde la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones, Anfac, recuerdan que los fabricantes han contribuido activamente en el desarrollo de estas normativas durante los últimos dos años y han invertido más de 50.000 millones en los últimos cinco años en mejorar el impacto medioambiental de los vehículos.

Envejecimiento del parque

Sin embargo, el progresivo envejecimiento del parque automovilístico español, con 12,4 años de media en 2018, no favorece la reducción de las emisiones de CO2, NOx y partículas que las nuevas tecnologías permiten.

En ese sentido, es necesario un verdadero compromiso del sector con la transición hacia una movilidad sostenible, pues como explican desde Faconauto, «de poco sirve mejorar las homologaciones de los vehículos nuevos si no retiramos de la circulación los más antiguos«. El papel de los concesionarios resulta esencial, pues desde allí se pueden trasladar a los compradores estos avances para permitir que la oferta y la demanda se encuentren.

Por su parte, en Ganvam consideran que el esfuerzo inversor que acomete el sector para que los vehículos de combustión cumplan con la normativa anticontaminación debe ir acompañado de»medidas coherentes que no confundan a la opinión pública, discriminando determinados motores y generando incertidumbre en el usuario«.

Así, es importante remarcar al comprador que cualquier modelo nuevo hoy por hoy cumple escrupulosamente con las exigencias medioambientales más estrictas, para poder impulsar la renovación del parque.