El Consejo de Ministros para el Desarrollo y Política Social de la Unión Europea ha alcanzado recientemente un acuerdo, propuesto por la Comisión, en el que se establece una orientación general, para modificar la Directiva 16148/1/14 REV1 de trabajadores del mar.

Con las nuevas modificaciones, el organismo europeo establece una protección más uniforme para los derechos laborales de la gente del mar, para poner remedio a una situación jurídica actual que da lugar a un trato desigual, según defiende el propio Consejo.

Dicha desigualdad viene motivada por que los mismos trabajadores pueden ser tratados de distinta manera en los Estados miembros, al estar regulados estos oficios según las normativas estatales, diferentes entre si, y no comunitarias.

La nueva Directiva propuesta introduce una mayor flexibilidad en la forma de cinco directivas de la legislación laboral que se aplican a la gente de mar, estas son, las directivas sobre ‘insolvencia’, ‘comités de empresa europeos’, ‘información y consulta’, ‘despidos colectivos’ y ‘transferencia de empresas’.

Hasta ahora, estas normativas regían a todos los trabajadores que no se dedicasen a la navegación marítima o a la pesca, a los que los Estados miembros podían excluir de dicho ámbito sin necesidad de justificación ante los organismos europeos.

Igualdad de condiciones

El Consejo pretende  garantizar la igualdad de condiciones en el sector marítimo, por lo que la nueva normativa tiene también como objetivo aumentar la calidad de los empleos marítimos, a fin de revertir la actual disminución en el número de jóvenes europeos en determinadas profesiones marítimas y retener a los trabajadores calificados en las mismas. 

De hecho, los ministros ya habían llegado a un preacuerdo, en octubre de este 2014, sobre el espinoso tema de las exclusiones de marinos en la legislación de la UE, acuerdo que ahora se formaliza con la propuesta al Parlamento de estos cambios, con el objetivo de que la gente del mar sea tratada en igualdad de condiciones que los trabajadores de tierra.

Según ha señalado el Consejo, hoy más que nunca, la economía marítima de Europa necesita un grado suficiente de flexibilidad regulatoria para operar en un entorno global altamente competitivo. Por tanto, este es un sector en el que el diálogo social es particularmente importante, teniendo en cuenta las relaciones contractuales diversificadas que imperan actualmente. 

Además, el transporte marítimo es un componente esencial de la economía europea, ya que una cuarta parte de la flota mundial navega bajo una bandera europea y dos millones de europeos trabajan en la industria marítima. 

Aprobación de los navieros

Desde la asociación europea de navieros ECSA han dado la bienvenida a este nuevo acuerdo, señalando que el mismo «puede ser considerado como un resultado muy positivo» que ayudará garantizar los derechos de la gente de mar a la información y consulta de la empresa, así como de su derecho a condiciones de trabajo justas y equitativas. 

No obstante, a pesar de que el aumento del interés por parte de Comisión y ministros para con la gente del mar constituye una buena noticia para el sector, cabe destacar que el Parlamento aún no ha emitido un dictamen sobre la primera lectura.