La red europea de gasineras, que resulta crucial para impulsar la movilidad sostenible, ha alcanzado ya la cifra de 4.000 para GNC y 400 para GNL, destacando también el rápido crecimiento de la cuota del biometano.

Los datos de la Asociación Europa del Gas Natural Vehicular y el Biogás, NGVA Europe, ha publicado las cifras correspondientes al año 2020, que demuestran que tanto las nuevas infraestructuras como las matriculaciones de vehículos a gas son fundamentales en la transición hacia la neutralidad de carbono.

En ambos casos, son compatibles con el gas renovable y, por tanto, pueden contribuir a una drástica reducción de las emisiones en el transporte. No obstante, ya en la actualidad, la movilidad a gas representa la solución más rentable para la descarbonización del sector y la consecución de los objetivos climáticos para 2030 y 2050.

En el año 2020, se han puesto en marcha unas 300 estaciones de GNC, lo que representa un crecimiento del 8,1%. Al mismo tiempo, el número de estaciones de GNL ha pasado de 250 a 400, que implican un incremento del 60%.

Además, de todas las gasineras disponibles, más del 25% ya suministran biometano lo que equivale a una media del 17% de todo el gas que se utiliza como combustible de transporte.

Para 2030, estará disponible una media del 40% del biometano necesario para alimentar a toda la flota a GNV, que incluye más de 13 millones de vehículos, lo que supondrá una reducción del 55% de las emisiones de gases de efecto invernadero. Además, para entonces, habrá 10.000 estaciones de GNC y 2.000 de GNL en Europa.

Matriculaciones

En lo que respecta a las matriculaciones de vehículos a gas, en 2020 se han entregado 6.802 camiones a GNC y GNL en Europa, siendo Alemania el país que acumula el mayor porcentaje de ventas.

Estas cifras demuestran que la movilidad a gas está creciendo con mucha rapidez y ofrece un gran potencial para la descarbonización del transporte por carretera de manera más rápida y económica, gracias a la creciente cuota del gas renovable.

Sin embargo, es necesario un mayor apoyo por parte de la Unión Europea, con la normativa adecuada, para asegurar el papel primordial que ha de cumplir el gas en la transición hacia la movilidad neutra en carbono.