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La Xunta ha adoptado la decisión de subir el impuesto de hidrocarburos para destinarlo a Sanidad con el objetivo de «equipararlo a la mayor parte de las comunidades autónomas», apuntando que el gasto extra se les devolverá a los transportistas a posteriori, mientras que la tasa no grabará el gasóleo agrícola, el gasóleo pesquero ni la calefacción.

Ante esta nueva subida de impuestos al transporte por carretera, con la excusa de destinar el importe recaudado «a Sanidad» y con la discriminación que supone frente a otras actividades consumidoras de gasóleo, a las que no se les aplicará la subida de impuestos, el transporte gallego de mercancías por carretera dice ¡Basta ya!.

La Federación Gallega de Transporte de Mercancías (Fegatramer)  integrada en la CETM, en un comunicado remitido el pasado viernes, quiere hacer público su rechazo más absoluto al incremento del tramo autonómico del impuesto sobre el gasóleo que ha anunciado el gobierno autonómico.

En lo que va de año el precio del gasóleo no ha dejado de subir, pero también los impuestos que lo gravan. Así a principio del ejercicio, el Estado subió este un par de céntimos y “ahora la Xunta nos anuncia una subida de su tramo en un 400%”, afirman desde la Federación de transportistas en un comunicado remitido este viernes. “Este es totalmente inadmisible en una situación de grave crisis como la que vive el transporte de mercancías y que ha llevado al cierre de más de mil pymes del transporte en Galicia en los tres últimos años”.

También se ha considerado necesario desde Fegatramer, salir al paso de las declaraciones, de algunos miembros del Gobierno, en las que se manifiesta que este incremento no afecta al transporte de mercancías, pues “se le devolverán 0,036 € por cada litro consumido” y ello no es del todo exacto.

En Galicia hay más de 8.000 vehículos con un peso máximo autorizado inferior a 7,5 tn, a los que no se les devolverá el impuesto del tramo autonómico que ahora se anuncia que subirá. En consecuencia de los más de 44 millones de euros que se recaudarían a partir de enero de 2014, por este tramo autonómico del impuesto, el sector solo recuperaría en el mejor de los casos en el en torno a 24 millones de euros, argumentan desde Fegatramer.

Además de este desfase en la devolución, las empresas de transporte habrían de soportar el coste financiero de este proceso, que rondaría los 500 mil euros al año, pues aun cuando la devolución se le solicita a la agencia Tributaria trimestralmente el ciclo de trámite de estas devoluciones supera los seis meses.

También están los costes administrativos derivados de esta nueva carga administrativa que conlleva la gestión de la devolución cada trimestres ante la Agencia Tributaria. Y por último, el coste de informatización de los depósitos de suministro, en el caso de que la empresa disponga de ellos, cuya incorporación en mucho casos será inviable por sus altos costes.

A todo ello habremos de sumar las cantidades que no se devolverán por circunstancias burocráticas, no disponer de certificaciones de estar al corriente en todo momento con hacienda, seguridad social, transporte etc”., prosigue el comunicado de la federación gallega de transportistas, o “simplemente no poder suministrar con tarjeta por no disponer del aval bancario necesario para que una petrolera te la facilite”.

“Todo estas circunstancias, entendemos, no han sido evaluadas con el rigor necesario y hacen que, una medida ya de por si rechazable”, como es gravar con impuesto una materia prima esencial para el transporte y no un beneficio o el uso de un servicio, “lo sea aún más, por cuanto discrimina a las empresas por el mero tamaño de sus vehículos”.