La Federación Nacional de Asociaciones de Transporte de España, Fenadismer, ha mostrado su rechazo a la política de las Comunidades Autónomas en materia de tributación sobre los carburantes, que consideran «unilateral y descoordinada«.

A su juicio, esto está ocasionando efectos ‘frontera’ en las áreas limítrofes regionales en función del recargo autonómico que soportan los carburantes en cada zona. Del mismo modo, consideran que la actuación responde a decisiones políticas, sin tener en cuenta los intereses de la economía en general y del sector del transporte por carretera en particular.

En el caso de Navarra, se está tramitando un proyecto de ley foral para la modificación de diversos impuestos, que incluye la eliminación del impuesto autonómico de hidrocarburos a partir del 1 de enero de 2017.

Esta comunidad ya suprimió el impuesto en 2014, aduciendo que su aplicación había supuesto una «disminución significativa» en el consumo de los productos afectados y que la recaudación tributaria no compensa los recursos que deben destinarse a su gestión.

Cambio de criterio en menos de un año

Sin embargo, tras el cambio en el gobierno autonómico, el nuevo ejecutivo decidió en diciembre de 2015reimplantarlo en su importe máximo, pese a las protestas de las asociaciones de transportistas y las gasolineras.

En los meses en los que ha estado en vigor, se ha producido una importante disminución en las ventas de carburantes en esta Comunidad Autonóma, con el efecto contrario al perseguido, de una menor recaudación fiscal derivada del tramo estatal del impuesto, lo que ha obligado a la administración foral a rectificar 10 meses después de su entrada en vigor.

Por ello, Fenadismer exigirá al nuevo Ejecutivo la necesidad de establecer una política armonizada en materia de fiscalidad sobre los carburantes, que acabe con las actuales «distorsiones impositivas» a nivel autonómico, que resultan «contrarias» a los intereses económicos de los consumidores de carburantes, en especial del transporte por carretera.