Las obras en el Corredor Mediterraneo acumulan un importante retraso, según Ferrmed

Ferrmed exige a Fomento un plan lógico para el Corredor Mediterráneo.

El senador de Convergencia Democrática de Cataluña, Joan Bagué, ha asegurado este martes 25 de abril en la sesión plenaria del Senado que Ferrmed «se está planteando ya llevar al Ministerio de Fomento ante los tribunales, por la agenda oculta del Gobierno en torno al Corredor Mediterráneo».

Tras estas declaraciones, el presidente de Ferrmed, Joan Amorós, ha asegurado a cadenadesuministro.es que la asociación sólo llevaría al Ministerio ante la Justicia como «último recurso» y si este no cumple con sus compromisos, ya que desde la misma apuestan «ante todo» por el diálogo entre las partes.

En el marco de este diálogo, la Asociación para la Promoción del Corredor Mediterráneo está a la espera de una reunión con el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, que solicitó hace meses y que sigue sin fecha.

El encuentro que si tendrá lugar próximamente es el de Ferrmed con el nuevo coordinador del Corredor Mediterráneo, Juan Barios, al que se le trasladará, como esperan poder hacerlo a De la Serna, las reivindicaciones de la asociación.

Plan de actuaciones con fechas concretas

Desde Ferrmed solicitan, principalmente, que Fomento detalle un plan con las actuaciones a acometer en el marco de esta infraestructura y que aporte fechas concretas para cada uno de los tramos, con previsiones a corto, medio, plazo. 

Según el presidente de la asociación, «no hay plan concreto, lógico y razonable para el Corredor Mediterráneo», por lo que esperan que la Administración desarrolle el mismo en un plazo de entre seis y siete meses, «aunque ya han tenido tiempo de hacerlo», lamenta.

Si no se presenta dicho plan o si el Ministerio incumple los compromisos adquiridos en el mismo, entonces la asociación se plantearía la denuncia, pero «sólo si vemos que no hay otra manera de que se finalice esta infraestructura clave», apunta Amorós.

De hecho, el presidente de Ferrmed ha indicado que antes de llegar a los tribunales se pondrían en marcha otro tipo de iniciativas, más parecidas a la movilización empresarial que hubo en España cuando en un primer momento no se incluyó el sur del país en la línea ferroviaria.