Los puertos españoles siguen abiertos para cubrir las necesidades que tiene la población de productos que no se dan en el país.

En el caso del puerto de Valencia, en la última semana, se han registrado crecimientos diarios medios anuales superiores al 15%, con máximos puntuales superiores al 40%, en los tráficos de productos de alimentación y de higiene, en una tendencia iniciada ya durante el pasado mes de febrero.

Al mismo tiempo, en el movimiento de productos de consumo de gran distribución no alimentaria se han producido fuertes descensos diarios, con una media de reducción diaria superior al 60%.

Por otra parte, la Autoridad Portuaria de Valencia ha detectado movimientos muy significativos de contenedores, aunque con fuertes variaciones y tráficos que oscilan entre los 10.000 y 15.000 TEUs diarios, toda vez que, a juicio del puerto, la economía española está adquiriendo del exterior todo aquello que ha dejado de producir como consecuencia del parón por el estado de alarma.

Así las cosas, el recinto portuario valenciano mantiene volúmenes significativos de actividad, tanto en tráficos de mercancía general, contenerizada y en entradas y salidas de buques que exigen la plena operatividad de la totalidad de la cadena logística y de todos los servicios portuarios, ferroviarios, transporte, aduanas, servicios panaduaneros.