La Cámara Internacional del Transporte Marítimo, ICS, ha mostrado públicamente su preocupación por la posición que está adoptando Estados Unidos ante el comercio global, pese a los beneficios que han demostrado tener el multilateralismo y las condiciones comerciales existentes, impulsadas por una normativa internacional que solamente ha traído prosperidad desde la II Guerra Mundial.

El comercio internacional no puede ser visto como una especie de «todo o nada«, dicen desde ICS, aunque son conscientes de que EE.UU tiene motivos para cuestionar las políticas de algunos de sus socios. Hasta cierto punto la Cámara comparte algunas de sus inquietudes, especialmente en lo referente a la posible contribución de China y Corea del Sur a una situación de sobrecapacidad.  

No obstante, creen que estos asuntos podrían resolverse mediante la cooperación continua y el diálogo, trabajando tanto con Estados Unidos como con otros actores del mercado para establecer los mecanismos institucionales adecuados, ya que tanto China como Corea del Sur suelen respetar la autoridad y jurisdicción de las organizaciones internacionales.

Esto afecta en particular a la Organización Mundial del Comercio, WTO, y de las más de 100 reclamaciones comerciales que el país norteamericano ha presentado hasta la fecha, más que cualquier otro del mundo, ha ganado más del 90%.

La demanda del transporte marítimo ha repuntado alrededor de un 30% desde 2008, con un volumen de carga que supera los 10.000 millones de toneladas. La reducción del crecimiento en algunas economías ha sido generalmente compensada por el fuerte ascenso de la demanda de estos servicios desde China y los países emergentes, que acumulan más del 50% del total.

En este sentido, la influencia de la industria marítima en las políticas comerciales es en realidad algo limitada, pero desde la Cámara Internacional sostienen que el sector tiene el deber de alertar sobre las consecuencias negativas de ciertas medidas que podrían dañar seriamente a largo plazo el desarrollo económico.