La carta remitida por parte del rey de Marruecos a sus homónimos del país vecino por el Día de la Hispanidad abre la puerta a una posible vuelta a la normalidad en las relaciones entre ambos países, zanjando el conflicto diplomático existente y disparando, de paso, los rumores sobre una hipotética reapertura de fronteras en el horizonte más cercano.

La irrupción de la pandemia del coronavirus llevó a Mohamed VI a decretar el cierre inmediato de los pasos fronterizos, salvo para mercancías, a mediados de marzo de 2020 y aún permanecen cerrados. Desde entonces, sólo se ha permitido la llegada de ciudadanos magrebíes en avión o en barco, pero desde puntos de la costa italiana (Génova) o francesa (Sète), nunca desde España.

El motivo del veto fue la acogida en un hospital de Logroño de Brahim Gali, líder del Frente Polisario, lo que terminaría desembocando en una crisis diplomática que tuvo su punto álgido con la entrada de más de 8.000 inmigrantes por la frontera de Ceuta, con el beneplácito del reino alauita.

Sin embargo, la «gran satisfacción por los fuertes lazos de amistad que unen a las dos familias reales y las privilegiadas relaciones marcadas por la fructífera cooperación y mutua estima que existe entre los reinos de Marruecos y España”, expresadas en la reciente misiva de Mohamed VI, que se compromete “a trabajar para elevarlas al nivel de las aspiraciones y las ambiciones de los dos pueblos amigos”, anticipa el fin definitivo del conflicto.

Ahora que los efectos de la pandemia parece que están más controlados que nunca por la vacunación masiva de la población, en una y otra orilla, todo apunta a que la reapertura de fronteras puede estar más cercana que nunca, tras el cierre decretado hace ahora 20 meses.

En todo este tiempo, las distintas administraciones españolas han permanecido atentas ante cualquier paso dado desde el lado marroquí, aunque no más que las navieras que operan, principalmente en el Estrecho de Gibraltar, y que acumulan dos veranos sin Operación Paso del Estrecho OPE, lo que cada año garantiza alrededor del 80% de sus ingresos programados.

Por si se confirma en cualquier momento la reapertura, tanto las autoridades portuarias implicadas directamente, Algeciras, Almería, Málaga, Motril, Ceuta y Melilla, como las compañías encargadas del transporte de pasajeros, lo tienen todo preparado para poder afrontar con garantías, un dispositivo que sirve para gestionar uno de los flujos migratorios controlados más numerosos del mundo, que alcanzaron una media superior a los tres millones de viajeros en las últimas ediciones celebradas.