La congestión portuaria y la demanda marcan la evolución de los fletes

La congestión portuaria y la demanda marcan la evolución de los fletes en un contexto de gran incertidumbre.

Jueves, 12/05/2022 por CdS

Las alianzas están cancelando un tercio de sus servicios con origen en Asia.

La congestión portuaria es uno de los factores que más condicionan la evolución de los fletes, especialmente en momentos como los que se viven desde finales de 2019.

En este contexto, la alteración de los flujos de transporte marítimo internacional de contenedores ha conducido, por ejemplo, a que las tres terminales de contenedores del puerto de Valencia se encuentren a entre el 85% y el 90% de su capacidad, aunque las terminalistas ya han adoptado medidas para intentar agilizar el tránsito.

Según los responsables del enclave, los tiempos de espera de los contenedores en las instalaciones portuarias valencianas se han incrementado un 40% hasta colocarse en una media de doce días para los tráficos de import-export y de 16 para los transbordos.

La situación afecta especialmente a los tráficos de importación, algo que dificulta también la salida de mercancía hacia los mercados exteriores y que, a su vez, también está provocando desvíos hacia instalaciones menos congestionadas.

A nivel global, la capacidad de la flota atrapada en puertos congestionados acabó el año pasado en 11,1%, frente al 2,3% de 2019, e incluso se ha llegado a colocar en un 12,7% a comienzos de 2022, con lo que este factor seguirá siendo uno de los que seguirán impulsando los comportamientos de los fletes durante todo el año.

A su vez, las principales alianzas navieras han anunciado que van a cancelar o que han suprimido un tercio de sus servicios con origen en Asia debido a la reducción en la producción industrial en China, así como al descenso en los servicios de transporte por carretera del país.

Estas medidas están afectando más a los servicios que enlazan el continente asiático con Europa que a los que llegan a América del norte, a la vista de que la demanda de importaciones transoceánicas en los Estados Unidos no retrocede y de que se prevé que este verano sean superiores a las de la misma época del año pasado.

Con todo, la evolución de la demanda en un contexto de fuerte volatilidad durante los próximos meses podría ser la clave para la evolución de los fletes en lo que queda de 2022.