Puerto Melilla

El acentuado descenso en el tráfico de contenedores del puerto de Melilla afecta a toda la cadena logística melillense, según Anesco.

Anesco estima que el tráfico de contenedores lo-lo del puerto de Melilla se ha desplomado un 70% en todo el pasado 2018, algo que coloca al enclave melillense ante una «situación que resulta alarmante» que requiere un «plan de actuación urgente y coordinado entre los Ministerios con competencias en la materia, que ponga freno al descenso de la actividad portuaria en Melilla».

La patronal de estiba coloca el origen de la actual crisis que vive el recinto norteafricano en mayo de 2017, cuando la Delegación del Gobierno español en Melilla implantó una nueva organización en este puesto fronterizo y solicita una reunión urgente a las Administraciones implicadas con el fin de encontrar soluciones a esta situación cuanto antes.

Desde entonces, a juicio de Anesco, «se ha producido una importante pérdida de actividad portuaria en este enclave que se ha visto agravada tras la decisión adoptada en julio de 2018 por el Ministerio de Economía y Finanzas del Reino de Marruecos por la que únicamente se permiten despachar para la importación las mercancías que hayan sido descargadas en el vecino puerto marroquí».

En opinión de la asociación empresarial, «la situación está acarreando una pérdida relevante de actividad empresarial en toda la cadena logística melillense, con impacto en las empresas prestadoras de servicios portuarios, transitarios y transportistas, y con la consecuente pérdida de puestos de trabajo derivados de la bajada de la actividad comercial del puerto estimada ya en casi un 50%«.