Portacontenedores de Maersk en alta mar

Las navieras se han centrado en potenciar el uso de sus buques en la líneas Este-Oeste, mientras que el factor de carga en las rutas Norte-Sur se mantiene a la baja.

En un mercado saturado por el exceso de buques, las navieras han demostrado ser expertas en maniobrar con la capacidad existente, creando las condiciones necesarias para poder incrementar los precios, que han aumentado un 37% hasta mayo de 2017, según recoge el último informe de Drewry.

Así, han implementado una estrategia que en la mayoría de los casos, les ha permitido mantener prácticamente intacta su posición en el mercado. Parte de esta táctica ha consistido en enviar al desguace la mayor cantidad de buques posible y dejar inutilizados otros que no resultan estrictamente necesarios.

Asimismo, se han pospuesto las entregas de nuevos buques que habían sido encargados cuando las expectativas eran más optimistas, manteniendo los servicios existentes, con los mínimos cambios.

Por otro lado, se ha gestionado la entrada en nuevos territorios con la flota actualmente en servicio, anticipándose a las necesidades mensuales en cada conexión y eliminando cierta capacidad de forma temporal a través de la cancelación de escalas.

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Las navieras se han centrado en potenciar el uso de sus buques en las líneas Este-Oeste, en detrimento de otras conexiones, alcanzando el mejor factor de carga de la historia para un primer trimestre en 2017, cinco puntos por encima del nivel de 2015.

Por contra, en las rutas Norte-Sur, se ha alcanzado el peor resultado y la tendencia se mantendrá a la baja, más o menos en la medida en que aumente el índice de carga para las líneas Este-Oeste.

En concreto, en cinco de las seis conexiones Este-Oeste, el crecimiento de la demanda ha superado a la oferta, con la única excepción de las que unen el Mediterráneo con Norteamérica. De hecho, las tarifas de carga han aumentado un 44% hasta mayo en estas rutas, siete puntos por encima del nivel medio mundial.

Sin embargo, los operadores han sido menos exitosos para hacer coincidir la oferta y la demanda en las conexiones Norte-Sur, ya que en cuatro de las ocho existentes, la oferta se ha situado por encima de la demanda.

Adaptación a los picos de demanda

El mayor equilibrio en el mercado Este-Oeste se ha debido en parte a un crecimiento más fuerte del esperado, aunque las navieras han seguido cancelando escalas, llegando a un total de 141 hasta mayo. El mayor número de cancelaciones se ha producido en las conexiones entre Asia y la costa oeste de Norteamérica.

Anticiparse a las necesidades mensuales en cada ruta es una tarea compleja, ya que los operadores deben adaptarse a los posibles picos de demanda, contando con la capacidad suficiente ante esa posibilidad, pero evitando una situación de sobrecapacidad en otras temporadas, que podría resultar muy costosa.

Además, conviene destacar que en las rutas donde han incorporado buques de mayor tamaño, también han tenido que reducir el número de servicios semanales o adaptarse a una situación de excesiva capacidad. En cambio, en las que se ha registrado un crecimiento más rápido, las navieras han optado por introducir nuevos servicios en lugar de aumentar el tamaño de las embarcaciones.

También resulta llamativo que aunque las conexiones Norte-Sur cuenten con buques más grandes, la tendencia sea seguir aumentando el tamaño, lo que indica que el descenso en las tasas de utilización solamente se debe al debilitamiento de la demanda.