El año 2020 ha estado plagado de altibajos para los operadores de contenedores, que si bien no sabían muy bien cómo gestionar la crisis sanitaria en la primera mitad del año, en la segunda han puesto en marcha todas sus estrategias para controlar la capacidad, consiguiendo obtener significativos beneficios.

Para finales de año, la capacidad inactiva estaba por debajo del 3,2%, lo que supone una fuerte caída respecto al 9,8% de junio y refleja un incremento de la demanda, según el último informe de la consultora Drewry.

En este sentido, las navieras han aprendido que es más rentable ajustar la capacidad que añadir más, algo que también ha disparado las tasas de carga y se ha reflejado en el precio de las acciones del sector. Además, pese a los temores de colapso, el ejercicio concluyó con un aumento significativo de los pedidos de buques.

En lo que se refiere a operadores de puertos y terminales, a pesar de cerrar el segundo, tercer y cuarto trimestre del año al alza, el sector no pudo compensar la caída del 38% sufrida a principios de año y cerró 2020 con unas pérdidas del 16%.

Conviene apuntar que desde el segundo trimestre de 2020, tanto los bancos centrales como los gobiernos de todo el mundo trataron de aumentar la confianza de los inversores, logrando efectos positivos en los meses posteriores. 

Graneleros, gaseros y petroleros

En el ámbito de los graneleros, el sector se ha recuperado con fuerza tras una gran caída a consecuencia de la crisis sanitaria. A ello ha contribuido el aumento de la demanda de materias primas a partir de las medidas puestas en marcha para estimular la economía en varios países.

Además, el invierno ha impulsado la demanda de calefacción en China, aumentando las importaciones de carbón de Indonesia y Rusia. Igualmente, el frío está elevando la demanda energética en los países del Este y en Europa.

Respecto al transporte de GNL, las tasas spot se han incrementado por la ola de frío en Asia, la congestión en el Canal de Panamá y la menor disponibilidad de buques de GNL. Por su parte, las de los dedicados al transporte de GLP, han experimentado cierta volatilidad a lo largo del año, pero han mejorado en el cuarto trimestre. 

En el mercado de los petroleros, los tres principales índices -S&P 500, DJIA y Nasdaq – repuntaron un 12.4% de media en el cuarto trimestre a raíz de las noticias de la vacuna, que daban esperanza respecto al final de la crisis del Covid-19.

No obstante, las acciones de los operadores del sector que analiza Drewry han caído un 4,1% en el mismo periodo, ya que los beneficios obtenidos estaban siendo inusualmente bajos.

En este sentido, la gran disponibilidad de tonelaje, la caída de la demanda de petróleo y el aumento de las restricciones en Europa han llevado a una caída de las tasas.