El acto oficial de la primera piedra de la nueva planta que Schmitz Cargobull construye en Figueruelas, a tan solo tres kilómetros del actual emplazamiento, culminará en agosto de 2022 con su puesta en marcha y el inicio de la producción de semirremolques, destinados a los mercados de España, Portufal, Francia, Italia y norte de Africa.

Con una inversión total prevista de 19 millones de euros, se ha iniciado la construcción en una superficie de 104.000 m², de los que 14.000 m² serán superficie cubierta destinada a la zona de producción, 2.400 m² para usos logísticos y 2.000 m² para las oficinas repartidas en tres plantas, además de contar con la campa de vehículos nuevos y de ocasión.

Inversión total prevista de 19 millones de euros, para la construcción en un suelo de 104.000 m² en Figueruelas, a 3 km de la actual ubicación.

La actual planta, que ha sufrido sucesivas ampliaciones y reordenaciones para optimizar el escaso espacio disponible desde el inicio de la actividad en 2002, supuso la llegada del primer fabricante europeo de semirremolques al mercado español. De una producción inicial de cinco unidades diarias, se ha pasado a las 26 actuales, 20 de semirremolques de lonas y 6 de frigos, que podrán llegara ser 60 unidades diarias en la nueva planta que ahora se construye.

Flexibilidad en la producción

Una de las características de las nuevas instalaciones, va a ser su total flexibilidad a la hora de producir, de forma que se puedan atender picos de demanda, como es el inicio de la campaña de frigos.

La factoría, mantendrá las líneas de producción actuales, para el montaje de lonas correderas, semirremolques frigoríficos, furgones, y paqueteros. No se descarta, tal y como ha indicado Andreas Schmitz, consejero delegado del fabricante, ir progresando paulatinamente a fabricar in situ otros elementos de los semirremolques, estando dentro de las previsiones la instalación de una línea de fabricación de paneles Ferroplast para vehículos frigoríficos y furgones, que actualmente llegan a la planta zaragozana procedentes de las plantas de Altenberge en Alemania y de Lituania.

En cuanto al papel que juega el mercado español para Schmitz, Jordi Romero, director general de Schmitz Cargobull Ibérica, apunta que en los últimos cinco años, tanto la facturación como las unidades producidas se han duplicado, respecto a los cinco años anteriores, hasta alcanzar los 130 millones de euros y 4.000 unidades respectivamente.

Proyecto del bloque de oficinas de 2.000 m² repartidas en tres plantas.

Con el proyecto de la nueva fábrica, Schmitz Cargobull Ibérica mejorará la seguridad de los trabajadores, aumentará la capacidad de producción local, con una flexibilización total de los procesos, pero manteniendo los altos estándares de calidad, al tiempo que se generará un ahorro de costes.

Está previsto implantar una instalación solar fotovoltaica para autoconsumo, con el objetivo de reducir el impacto medioambiental, en una clara apuesta por la sostenibilidad.