La Organización de Países Productores de Petróleo, OPEP, ha acordado finalmente reducir la producción en 9,7 millones de barriles de crudo diarios a partir del 1 de mayo, para afrontar la dramática caída del precio que se ha registrado en las últimas semanas.

La guerra comercial de estas últimas semanas entre Arabia Saudí y Rusia, que llevó a un desplome en el precio del petróleo, por debajo de los 23 dólares, como no se había conocido desde la crisis del petróleo de los ’70 del siglo pasado, ha desembocado en un acuerdo, que ha contado con el apoyo de Estados Unidos, primer productor y exportador mundial de petróleo gracias a la producción proveniente del fracking.

A esto se ha sumado los problemas de stockage del crudo, que se han visto agravados por la caída en la demanda a nivel global, como consecuencia de la crisis sanitaria por el coronavirus, que ha llevado a los mercados a ver precios de venta negativos, para el caso de algunos tipos de crudo pesado.

Este acuerdo contempla un reducción en la producción de crudo, que no se sabe a ciencia  cierta si servirá para una recuperación en el precio del crudo. De momento el precio tanto del Brent de referencia en Europa como del Texas en USA, ha visto una ligera recuperación en los mercados. México, el país más reacio a esta reducción, también se ha sumado al acuerdo, si bien solamente se le pedirá un recorte de 100.000 barriles. Esto supone una disminución del 5,5% en su producción y no del 23%, como inicialmente se le había solicitado.

El 9 de abril, los países de la OPEP, a excepción en ese momento de México, decidieron poner en marcha un plan de recortes de la producción petrolera en tres etapas respecto a los niveles de octubre de 2018. El acuerdo inicial incluía un recorte de diez millones de barriles al día en la primera etapa, entre mayo y junio.

Durante la segunda etapa, de julio a diciembre, la reducción pasaría a ser de ocho millones y durante la tercera, de enero de 2021 a abril de 2022, de seis millones de barriles diarios. Estados Unidos ha ofrecido ayuda a México para que pueda recortar su producción en línea con esta programación, tras poner fin la Organización junto a diez productores independientes al acuerdo sobre recortes petroleros que estaba vigente desde principios de 2017.

Arabia Saudí y Rusia, que no llegaron a un acuerdo en ese caso por la negativa de Rusia a reducir la producción, no han tardado en unir fuerzas de nuevo para intentar que vuelvan a subir los precios del petróleo.

Una bajada que no se refleja en el precio de los combustibles

Mientras tanto, desde las asociaciones y los profesionales del transporte, se cuestiona una vez más el lento traslado a los precios de venta de los combustibles, ante un desplome como el actual en el precio del crudo.

Hace tan solo unos días, desde la Plataforma Pymes se sumaban a la reclamación de Fenadismer para que tanto la CNMC como el Ministerio de Consumo «actúen en consecuencia y de modo contundente contra este tipo de prácticas«.