La tasa anual de reducción de emisiones de CO2 en vehículos industriales puede ser del 3,5% si se consideran otros factores más allá del propio vehículo. Esta es la conclusión de un estudio realizado por el instituto de investigación de Transporte y Movilidad de Lovaina, en Bélgica, que ha presentado el 22 de septiembre la Acea en el marco del salón IAA 2014.

En general, los directores generales de las marcas fabricantes de camiones en Europa pusieron en marcha en 2005 una estrategia para reducir sus emisiones un 20% hasta 2020, lo que implica una tasa anual del 1,3%.

Sin embargo, según lo expuesto en el estudio del TML, hay muchos más elementos a tener en cuenta, aparte de los propios vehículos, a la hora de reducir las emisiones, como son el diseño de los semirremolques, el uso de combustibles alternativos, la optimización de las operaciones de transporte o la infraestructura. Así, los consejeros delegados han realizado un llamamiento para movilizar a todas las partes implicadas en el transporte de mercancías con el objetivo de conseguir un enfoque más integrado en la reducción de emisiones de CO2.

Además, en el estudio, se ha cuantificado el potencial de mejora que pueden aportar los diferentes enfoques a la estrategia de reducción de emisiones entre 2014 y 2020. A través de la flota de vehículos se puede reducir un 6% en las emisiones; con el uso combustibles alternativos, un 2,5%; y a través de una optimización de las operaciones, un 13%. Esto supone un recorte de más del 20% de las emisiones de CO2 del sector del transporte por carretera en los próximos seis años, es decir, una tasa de reducción anual del 3,5%.

Esto indica, según la asociación, que pasar de una estrategia en donde el factor decisivo sea el vehículo a otra en donde se incluya otros elementos, podría ayudar a que la industria duplique su tasa de reducción anual de CO2, es decir, de un 1,3% actual a un media de 3,5% al año.