La Comisión Europea ha anunciado este miércoles 21 de mayo una estrategia para reducir la contaminación de camiones, autobuses y autocares, que son responsables de la cuarta parte de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) del transporte por carretera en Europa.

La Unión Europea impondrá en los próximos años metas obligatorias de reducción de emisiones contaminantes a estos vehículos pesados, de la misma manera que hizo con los turismos y las furgonetas.

Antes de presentar su propuesta legislativa con las metas de reducción el año que viene, el Ejecutivo comunitario ha desarrollado un sistema centralizado de medición de emisiones de estos vehículos, lo que permitirá establecer comparaciones entre la variedad de modelos y tamaños.

Después de haber tomado medidas similares para automóviles y furgonetas, la Comisión da ahora los siguientes pasos para reducir las emisiones del transporte por carretera.

Desde la UE entienden que esta estrategia permitirá ahorrar dinero dinero a las empresas y reducirá la dependencia de la comunidad europea de las importaciones de petróleo.  Hay que recordar que el 1 de enero de 2014 ha entrado en vigor la norma Euro 6, que ha supuesto una importante reducción de las emisiones contaminantes perjudiciales para la salud procedentes del transporte por carretera en todo el territorio europeo, con especial foco en la reducción de los óxidos de nitrógeno (NOx) y partículas, cuyas emisiones se han venido reduciendo desde que la primera norma, la Euro 1, implantada en 1993.

Otras medidas a medio y largo plazo

La CE también planea adoptar medidas para favorecer la creación de infraestructuras modernas que permitan la utilización de combustibles alternativos para los vehículos pesados, si bien estas medidas no están enfocadas para su aplicación a corto plazo.

Además, La UE se ha mostrado favorable de explorar la aplicación de tarifas más inteligentes por el uso de las infraestructuras y de potenciar el uso coherente y efectivo de la fiscalidad de los vehículos por parte de los Estados miembros.

Según los cálculos de la CE, si no se toman medidas para reducir las emisiones de estos vehículos pesados la UE tendrá difícil cumplir su objetivo de reducir de aquí a 2050 las emisiones procedentes del transporte en torno al 60% con respecto a los niveles de 1990.