Según la información publicada por el Instituto Nacional de Estadística, las empresas de transporte han visto importantes reducciones de su volumen de actividad mientras ha permanecido en vigor el estado de alarma.

En concreto, el INE estima que un 24,3% ha registrado un volumen de actividad hasta un 50% menor que el que se hubiera registrado en condiciones normales, mientras que un 12,9% estima que esta cifra es aún mayor de ese 50%.

Ante semejantes niveles de caída del trabajo, las empresas de transporte del país han tenido que recurrir a diversas figuras para adaptar su estructura a una situación tan desfavorable e intentar sobrevivir.

Entre todas ellas, las principales alternativas elegidas por los transportistas están relacionadas con modificaciones de las jornadas de trabajo, así como con expedientes de regulación temporal de empleo mientras ha durado la situación de excepcionalidad que ha supuesto el estado de alarma.

En este sentido, los datos del INE reflejan que un 38,4% de las empresas españolas de transporte han optado por reducir la jornada laboral de sus trabajadores, mientras que un 30,7% han preferido reorganizar las jornadas de trabajo.

Así mismo, otro 28% han elegido solicitar un ERTE de suspensión o reducción para todos sus trabajadores y un 23% han preferido pedir un ERTE de suspensión o reducción para parte de sus trabajadores.

Finalmente, otro 17,3% ha seleccionado la opción de despedir o de no renovar contratos, mientras que otras posibilidades tienen porcentajes marginales.