La crisis sanitaria puede suponer una oportunidad de oro para impulsar la digitalización en el transporte, un sector en el que el reducido tamaño de las empresas y la atomización han actuado como una cortapisa infranqueable que ha venido dificultando su desarrollo tecnológico hasta ahora.

Sin embargo, las estrictas condiciones de seguridad e higiene necesarias para contener el avance de la pandemia de coronavirus pone sobre la mesa la necesidad de reducir el ingente intercambio de documentos en soporte físico que se produce entre los diferentes eslabones de la cadena de suministro

Ante esta situación, algunas empresas han urgido a sus respectivas organizaciones a actuar como impulsores del proceso de transformación digital en el transporte.

En este sentido, algunas asociaciones del Comité Nacional de Transporte por Carretera como Astic, Cetm, Fenadismer y Feteia-Oltra, junto a las asociaciones de empresas cargadoras como Aeutransmer y Transprime han creado un grupo de trabajo junto con varios proveedores tecnológicos como Pionira, Transfollow, Wanatruck o e-customs para concretar medidas prácticas que impulsen y generalicen la sustitución del papel por nuevos soportes documentales digitales.

Para los cargadores, “a las indudables ventajas que la digitalización documental aporta a la gestión del transporte, se suma ahora el nuevo factor de seguridad sanitaria; un factor del que nadie duda ha adquirido una gran relevancia. Esta faceta supondrá un punto de inflexión decisivo en la generalización de esta aplicación de las nuevas tecnologías al transporte”.

Así mismo, a juicio de los transportistas “la protección de nuestros conductores frente al coronavirus ha estado siempre en primer plano durante toda la crisis y va a suponer un foco prioritario en la denominada “nueva normalidad” y, en consecuencia, minimizar las ocasiones de contagio será una línea guía fundamental de las decisiones de nuestras empresas a todos los niveles”.