terminal de carbón en el puerto de Avilés

Los ecologistas no quieren más terminales destinadas al carbón en el puerto de Avilés.

El Colectivo Ecologista de Avilés ha presentado un nuevo recurso de alzada contra las dos resoluciones del Principado de Asturias por las que se permiten una nueva planta de carbones de importación y la ampliación de la planta existente en la instalación portuaria de Avilés, sin haberse realizado previamente un estudio de impacto ambiental.

En concreto, la asociación se refiere a la autorización de una parcela de 19.772 m² para almacén y clasificación de carbones en la margen izquierda de la ría, promovido por la empresa ‘Energy Fuel Asturias’, así como a la ampliación de un almacén de carbones en una parcela de unos 20.000 m² en la margen izquierda, promovida por la sociedad ‘Servicios Integrales Angilvi’.

En marzo de 2015, esta misma asociación ya había presentado alegaciones ante el Principado de Asturias contra la solicitud de ‘Energy Fuel Asturias’ para instalar un almacén de carbones en el muelle de Raíces del puerto de Avilés, por considerarlo especialmente contaminante.

Los ecologistas habían reclamado que se realizase un estudio de impacto medioambiental que determinase la incompatibilidad del almacén con la calidad de vida. Esta petición fue desoída por la consejería de Fomento y Medioambiente del Principado de Asturias, que un mes más tarde daba su autorización para la habilitación de la parcela como planta de almacenamiento, cribado, clasificación y expedición de carbón sin haber realizado previamente el estudio.

El actual recurso contra las resoluciones de la Consejería de Infraestructuras de Asturias también critica que no se hayan atendido las alegaciones presentadas previamente por la asociación ecologista. Desde el CEA recalcan que la zona presenta los peores datos de calidad de aire de toda España, con ‘superaciones continuas de los valores límite para partículas todos los días del año con valores espectaculares’.

Asimismo, la asociación critica que se permitan actividades ‘altamente contaminantes’ sin hacer estudio medioambiental previo que determine la viabilidad de ambas plantas.