A medida que la congestión deja de ser un problema en algunos de los principales puertos del planeta, especialmente en los Estados Unidos y Europa, los flujos del transporte marítimo recuperan su regularidad.

Así pues, con más buques disponibles también están mejorando los tiempos de tránsito, con lo que algunos cargadores podrían estar acumulando más inventario del necesario.

Este factor, combinado con la debilidad de la demanda y las incertidumbres económicas globales, presionan para que los fletes sigan descendiendo.

Podría estar dándose la circunstancia, según estima Freightos, que algunos grupos navieros estarían renegociando precios en algunos de los contratos a largo plazo, especialmente en aquellos que están por encima del mercado. Al tiempo, las navieras también estarían quitando capacidad para intentar estabilizar la evolución de los fletes.

En este sentido, la consultora calcula que los precios de los servicios entre Asia y la costa oeste de los Estados Unidos han descendido un 3% esta semana y se colocan un 83% por debajo de su valor de hace un año.

De igual manera, los fletes de los enlaces entre el continente asiático y la fachada este norteamericana también han retrocedido un 3% mensual y son un 67% inferiores a los de hace un año.

Además, los precios de los trayectos entre Asia y el norte de Europa también han retrocedido un 12% semanal y presentan una caída anual de un 70%.

Freightos estima que la congestión ha regresado a sus niveles habituales en los recintos portuarios californinanos y que se ha rebajado considerablemente en el área de Nueva York. Sin embargo, se detecta más congestión en los puertos del golfo Pérsico y del sureste asiático.