La reducción de las previsiones de crecimiento anunciadas recientemente por la naviera Maersk Line, primer operador marítimo de contenedores del mundo, constituye para la consultora Drewry una prueba del difícil momento que experimenta este sector. 

Después de que el grupo señalase que el deterioro actual en el mercado de transporte de contenedores está afectando también a su negocio, desde la consultora recuerdan que las iniciativas puestas en marcha por esta compañía le han permitido aumentar sus beneficios en 24 de los 26 últimos trimestres, es decir, en plena crisis económica.

Por ello, el hecho de que los ingresos de la naviera vayan a descender previsiblemente en este 2015, pasando de los 2.200 millones de dólares de 2014 a los 1.600 millones de dólares del presente ejercicio, a pesar del aumento de la carga transportada, pone de manifiesto que los grandes operadores no son «inmunes» a la crisis del sector. 

Este mal momento, motivado por un exceso de oferta y una menor rentabilidad financiera a causa del descenso de los fletesse mantendrá durante los próximos años.

Descenso de los fletes

El flete promedio ingresado por Maersk en el tercer trimestre de 2015 ha descendido un 19% con respecto al mismo periodo del ejercicio anterior, la disminución más fuerte experimentada en los últimos cinco años, que continua además la disminución del 14% experimentada en el segundo trimestre.

En la misma línea, el ingreso medio por TEU de la naviera OOCL ha descendido un 14% entre julio y septiembre de 2015 con respecto al mismo periodo del ejercicio anterior.

Para ambas navieras, estos precios están muy cerca del precio que, en el pasado 2009, obligó a una reestructuración del sector del transporte marítimo de contenedores con una reorganización de los buques en las diferentes rutas. 

Fletes de Maersk Line y OOCL

La diferencia entre el año 2009 y el presente 2015 es que, ahora, las presiones de costes están trabajando en favor de los operadores y el menor precio del combustible parece estar dispuesto a permanecer en el tiempo. No obstante, la flota sigue aumentando rápidamente, lo que trae consigo que siga creciendo la oferta por encima de la demanda.

En este contexto, el descenso de los ingresos de Maersk y su ralentización en la entrada de megabuques refleja la actualidad de una industria cuya vuelta a las grandes pérdidas sólo ha sido evitada por los menores costes de combustible. Esto podría ser el «detonante», según la consultora, para que los operadores pongan en marcha medidas efectivas que frenen el deterioro del sector.