Puerto de El Musel

El puerto de Gijón participa en el proyecto Core LNGas para desarrollar una cadena logística para el suministro de GNL.

Tras la reciente aprobación de las condiciones para la prestación del servicio comercial de ‘bunkering‘ o suministro de Gas Natural Licuado, GNL, a buques, el puerto de Gijón se enfrenta a la competencia de otras instalaciones portuarias, como la de Bilbao, donde Itsas Gas tiene previsto comenzar en 2018 el suministro a los buques del Cantábrico, según informa el diario El Comercio.

El puerto asturiano está mostrando cada vez más interés por el GNL. De hecho, los astilleros Armón están construyendo dos remolcadores que utilizan este combustible y en breve tendrán que realizar sus pruebas de navegación. Además, se podría dar un nuevo uso a la planta regasificadora de El Musel.

Por su parte, en el puerto bilbaíno, la planta regasificadora Bahía Bizkaia Gas, propiedad de Enagás, tiene previsto adaptar su pantalán para el suministro de buque a buque, en el marco del proyecto de Isas Gas, que se diferencia del que plantea el enclave gijonés, que necesitará camiones cisterna para completar las operativas.

También en la zona del Cantábrico, el puerto de Santander está realizando un estudio de viabilidad para implantar este servicio a través de la iniciativa Seagas, coparticipada por el puerto francés de Roscoff y que cuenta con un presupuesto de 1.127.000 euros, respaldado por la Comisión Europea.

En este caso, la naviera Brittany Ferries, que conecta el puerto con Reino Unido, prevé construir un nuevo ferry propulsado por GNL, por lo que precisará de una fuente de suministro en Santander.

Proyecto ‘Core LNGas’

No obstante, el recinto portuario de Gijón tiene a su favor su participación en el grupo de 42 socios que conforman el proyecto europeo ‘Core LNGas’, encabezado por Enagás y Puertos del Estado.

Su objetivo es desarrollar una cadena logística integrada, segura y eficiente para el suministro de este combustible en el sector del transporte, especialmente marítimo, para lo que cuenta con un presupuesto de 33,3 millones de euros y un plazo previsto de ejecución que se extiende hasta 2020.

En esta línea, El Musel podría contar en el futuro también con suministro de Gas Natural Licuado desde un buque, ya que la iniciativa prevé el desarrollo de gabarras para la distribución del combustible en Barcelona y el norte de España.