Contenedores en el puerto de Barcelona

Los puertos mediterráneos seguirán teniendo un papel protagonista en el comercio mundial durante muchas décadas.

Los flujos de carga contenerizada en las principales rutas entre Europa y Asia han superado los 23 millones de TEUs en 2017, continuando la línea de crecimiento que vienen experimentando en los últimos 20 años, por encima de otras líneas Este-Oeste, como las rutas internas de Asia o las transpacíficas.

Tal y como han explicado desde el puerto de Barcelona en la feria Transport Logistic China, que se está celebrando en Shanghái, entre las diferentes opciones que se están planteando actualmente para impulsar estos tráficos, se encuentra la nueva Ruta de la Seda, una conexión ferroviaria que atraviesa Asia y Europa.

También se incluye la ruta marítima ártica, la transpacífica y transatlántica, que pasan por el Canal de Panamá, y las del Índico y el Mediterráneo, a través del Canal de Suez. Esta última es la más utilizada en la actualidad y seguirá siéndolo durante muchas décadas, con lo que los puertos que se extienden a lo largo de esta conexión seguirán teniendo un papel protagonista en el comercio mundial.

Oportunidad de crecimiento

De momento, las previsiones de tráfico entre Asia y Europa para 2040 son de 40 millones de TEUs, por lo que las grandes navieras y operadores logísticos, junto con las administraciones, están realizando importantes inversiones en infraestructuras y servicios.

Esta situación supondrá una oportunidad de crecimiento y modernización para los puertos del Mediterráneo y del norte de África, que tendrán que gestionar de forma muy cuidadosa sus planes de expansión, dando respuesta a las necesidades de crecimiento del tráfico, pero también controlando que cada inversión y decisión esté en sintonía con sus objetivos estratégicos.

Todas estas cuestiones han sido también debatidas en la Conferencia Mundial de Puertos 2018, celebrada a principios de mayo en Azerbaiyán, en la que la Asociación Internacional de Puertos ha explicado que está analizando los cambios que supondrá para los puertos europeos y asiáticos la nueva Ruta de la Seda.

El 44,3% de los contenedores descargados en el puerto de Barcelona proceden de China, que es el receptor del 11,6% de los contenedores que salen de la ciudad condal. La instalación catalana es también la primera del país en lo que respecta a los tráficos con el sureste asiático, acumulando el 39% de las importaciones y exportaciones españolas.