El Centro Portuario de Empleo de Valencia lleva un año tratando de iniciar el proceso formativo de los 1.500 estibadores en el sistema operativo Navis N4 que quieren implantar dos de las tres terminales del puerto. Sin embargo, la oposición de los sindicatos ha impedido hasta la fecha que se lleven a cabo estas acciones, a pesar de los esfuerzos e inversiones realizadas.

Por ello, tras agotar la vía de negociación, el CPEV ha presentado una demanda de conciliación de conflicto colectivo apelando a su derecho a formar a sus trabajadores en el sistema operativo Navis N4. Se trata de una acción formativa de carácter específico para capacitar a su personal ante la adopción de una mejora tecnológica, por lo que su negativa vulneraría la legalidad.

El jueves 15 de octubre tendrá lugar el acto de conciliación previo al juicio, en el que se espera que los sindicatos reconsideren su postura, ya que el retraso en la puesta en marcha del plan está poniendo en peligro la viabilidad del proyecto.

Bloqueo de la negociación 

En este sentido, conviene recordar que el comité de empresa paralizó hasta en dos ocasiones el plan previsto para la adaptación de los trabajadores y aunque la dirección del CPEV ha intentado negociar con los sindicatos aspectos relacionados con las funciones y tareas a realizar por el personal tras la implantación, no ha sido posible.

Después de convocar hasta en dos ocasiones la comisión paritaria de convenio, el comité se ha negado a participar planteando una nueva fecha pero rechazando la propuesta de las empresas para que estuviera presente un observador designado por la Autoridad Portuaria.

Por tanto, la dirección del Centro Portuario ha entendido que la parte social da por concluida la negociación, aunque ha vuelto a emplazar a los sindicatos a que reconsideren su negativa.

Asimismo, lamentan que se esté bloqueando la formación con el fin de conseguir la realización de unas tareas que no vienen recogidas en la Ley de Puertos y que las empresas pueden continuar realizando con su plantilla.