La escasez de conductores profesionales obliga a las empresas a buscar alternativas incluso debajo de las piedras.

Esta falta de personal no es exclusiva del transporte de mercancías español, ya que otros países desarrollados también sufren un problema similar, y ni siquiera es exclusiva del propio sector, toda vez que en otros sectores también se detecta esta tendencia que tiene múltiples causas.

En este sentido, los transportistas españoles parecen haber acentuado la búsqueda de chóferes extranjeros, dado que no encuentran un relevo generacional adecuado para un colectivo que va envejeciéndose.

Si en agosto de 2011, el porcentaje de contratos de trabajo para conductores de camión extranjeros suponía un 17,61% del total de 13.522 nuevos contratos suscritos para el colectivo en el mes, en el mismo mes de este 2021 este porcentaje sube hasta un 20,42%, mientras que, al tiempo, también se ha incrementado el volumen total de contratación de conductores de camión hasta los 17.430 contratos del octavo mes de 2021.

Así mismo, en paralelo, el porcentaje de conductores jóvenes ha descendido en el mismo lapso del 15,96% de agosto de 2011 al 10,59% del mismo mes de este año.

En definitiva, ante la falta de chóferes jóvenes, los transportistas parecen cada vez más decididos a recurrir a profesionales de fuera de las fronteras del país.

Esta situación parece tener difícil solución, sobre todo si se tiene en cuenta el impacto del Paquete de Movilidad sobre las condiciones de trabajo en el sector.

Un reciente informe de Transport Intelligence ponía el acento en sus repercusiones a la hora de incrementar viajes, kilómetros recorridos y emisiones, así como los riesgos de seguridad que generan para los conductores otros factores como la escasez de áreas de descanso seguras o la prohibición del descanso semanal en cabina.