El sector del transporte por carretera español, en particular el que manipula mercancía perecedera entre Marruecos y España, se muestra preocupado por el «descenso» de la oferta ro-ro entre los puertos de Algeciras y Tánger Med en los albores de la nueva campaña hortofrutícola.

La medida que el puerto de Algeciras ha venido implantando durante los últimos veranos con motivo de la Operación Paso del Estrecho, por la cual se prohíbía el embarque de semirremolques no acompañados en los ferries que cubren la línea Algeciras-Tánger, se implantó el pasado mes de julio de forma permanente para sorpresa del sector.

Con dicha medida, los transportistas españoles que optan por enviar sus semirremolques sin conductor han pasado de contar con una oferta de 23 rotaciones diarias a sólo tres, que fueron dos hasta principios de octubre, es decir, durante todo agosto y septiembre.

A esta situación debe añadirse que, al otro lado del Estrecho, los camioneros marroquíes embarcan mayoritariamente semirremolques con tractora, lo que les permite hacerlo en los ferries, lo que provoca una desventaja competitiva del transporte español frente al país vecino.

Así, varios cargadores marroquíes que venían confiando el transporte de sus productos perecederos a transportistas españoles podrían optar ahora, y algunos ya lo están haciendo, por contratar con transportistas de Marruecos. ante la incertidumbre que provoca la reducción de rotaciones para la carga no acompañada, utilizada mayoritariamente por los transportistas de frigo españoles, y los posibles incumplimientos en los plazos.

Además las navieras que operan con ferries en el estrecho, que ahora se han encontrado con capacidad excedente en las bodegas de sus ferries, ya han advertido de un posible aumento en las tarifas, para paliar en lo posible este descenso en la ocupación.

Promesa de una cuarta rotación

Según señalan desde la Asociación del Transporte Internacional por Carretera (Astic), en una reunión celebrada el pasado 8 de octubre en Algeciras, desde la Autoridad Portuaria se han comprometido a poner en marcha en breve una cuarta rotación diaria para el tráfico ro-ro que satisfaga la demanda de los transportistas españoles, aunque por el momento no hay nada en firme.

Para paliar en lo posible esta disminución en el servicio, se ha comenzado a descargar el buque independientemente de la hora de su llegada, con el fin de acelerar el tránsito, ya que hasta ahora no se descargaban los vehículos durante la noche, lo que llegaba a producir paradas en la cadena de suministro de hasta ocho horas.

Asimismo, Astic ha trasladado estas reclamaciones al Ministerio de Fomento durante este verano, que a través del director general de Transporte Joaquín del Moral, se ha interesado de la situación creada lo que ha propiciado una reunión entre la asociación y los puertos de Algeciras y Tánger en la que el sector ha trasladado sus preocupaciones.

Los transportistas también han solicitado la posibilidad de que los semirremolques sean embarcados en los ferries que actualmente no viajan completos, una medida que «no convence tanto» en las administraciones pero que también está prevista para ocasiones puntuales. 

Por contra, desde la Autoridad Portuaria se apunta la nueva opción que se abre en los buques ro-ro para el transporte de mercancía ADR, incompatible con el pasaje, aunque de poco consuelo servirá al transporte frigorífico español, que afronta con incertidumbre los meses de más actividad en la actual campaña hortofrutícola.

Problemas añadidos

La implantación de un cuarta rotación encuentra un evidente escollo también por parte de las navieras, y es que aquella que ofrezca la cuarta rotación deberá destinar un nuevo barco a cubrir un servicio que ya se ofrecía con los ferries. 

Además, cabe destacar que el puerto de Tánger sólo cuenta con una rampa ro-ro, por lo que en la instalación portuaria marroquí no se puede atender más que un solo buque cada vez.

En definitiva, la decisión tomada desde el puerto de Algeciras, que en ningún momento solicitó la opinión de los más directamente implicados por este cambio en la operativa y que desde Astic disculpan asegurando que probablemente no fueron conscientes del perjuicio que esto supondría para el sector transporte, ha provocado un exceso de oferta en los ferries, que ahora no se llenan, y un descenso en las posibilidades que los transportistas españoles tienen para transportar mercancías desde el país vecino.

De hecho, algunas empresas de transporte españolas empiezan a barajar otras posibilidades, como la posibilidad de potenciar el servicio semanal de Grimaldi desde Tánger Med a Barcelona, que los transportistas podrían utilizar para subir a Europa ahorrándose además cruzar la Península Ibérica por carretera.