Los grandes operadores concentran el tráfico ‘on-line’ de los ‘marketplaces‘. Así lo demuestra el informe ‘¿Cómo competir en e-commerce?’ de Aecoc Shopperview y Google Marketing Insights, que indica que el 91% de los usuarios visitaron las tiendas digitales de los grandes retailers en los últimos tres meses.

Por su parte, un 42% accedió a alguno de los comercios categorizados como medianos por su nivel de tráfico. El comportamiento más común, tanto en unas plataformas como en otras, es entrar para comparar precios sin intención de comprar.

El concreto, el 44% de los encuestados lo hizo en alguna ocasión durante el periodo estudiado, a lo que hay que sumar un 27% que entró para ver la oferta de productos sin intención de realizar ningún gasto. En el otro lado de la balanza, el 37% de los consumidores sí que visitó las tiendas para adquirir algún producto.

El porcentaje de usuarios que accede sin intención de comprar es especialmente abultado en los productos electrónicos y moda. En cambio, las webs con mayor porcentaje de usuarios con voluntad de compra son las de productos para mascotas y salud, con un 46% y un 44% de consumidores respectivamente.

También hay que tener en cuenta que el 16% de las visitas a las webs de grandes plataformas se acaban traduciendo en ventas, por el 4% de las tiendas medianas. De nuevo, las diferencias se ven acentuadas en las categorías de moda, salud y productos electrónicos, mientras que es menor en las tiendas del sector mascotas y gran consumo.

En la ratio de conversión juega un papel muy importante la experiencia previa del consumidor, pues las grandes marcas tienen una reputación y un elevado nivel de visitas anteriores.

En cualquier caso, el periodo de confinamiento ha llevado a cambios importantes en el comportamiento, pues un 21% de los usuarios ha incrementado su inversión respecto al periodo anterior y un 13% ha empezado a comprar en Internet a raíz de la crisis sanitaria.

De hecho, el confinamiento ha provocado que algunas categorías que antes resultaban minoritarias en el comercio ‘on-line‘ hayan ganado protagonismo, como los productos de alimentación, higiene y cuidado personal. En cambio, sectores históricamente protagonistas, como el entretenimiento y la moda, han tenido una penetración menor.