Esta misma semana, la planta de Mercedes-Benz en la localidad alemana de Dusseldorf ha empezado a montar la eSprinter, la versión eléctrica de la furgoneta de la marca germana.

El fabricante ha invertido en torno a 330 millones de euros en la puesta a punto de esta instalación, con el fin de que pueda acoger la producción de unidades del modelo Spinter convencionales y eléctricos en una única línea de producción, con el fin de ganar flexibilidad para adaptar el ritmo de fabricación a las demandas del mercado.

De igual modo, la planta también se ha convertido en centro de competencia de la marca alemana para cadenas cinemáticas eléctricas.

La eSprinter es una furgoneta con un concepto versátil, desarrollada para múltiples aplicaciones que inicialmente se ofrece como furgón de techo alto y una MMA de 3,5 toneladas, con un volumen máximo de carga de 10,5 m3.

De igual modo, la versión eléctrica del vehículo dispone de unas baterías que le otorgan una autonomía de entre 110 y 150 kilómetros y que pueden recargarse totalmente en períodos de entre seis y ocho horas, dependiendo, en cada caso, de si el modelo equipa baterías de 55 o 41 kWh.

De la planta de Mercedes-Benz en Dusseldorf han salido hasta la fecha más de 200.000 unidades del modelo Sprinter