Tras caer un 4,1% en 2020, el comercio marítimo crecerá un 4,8% en 2021, según las cifras que maneja la Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo. Sin embargo, no será una recuperación lineal para volver a lo de siempre, pues la pandemia ha obligado a implementar nuevas prácticas y ha acelerado cambios estratégicos y tecnológicos importantes.

La evolución será más lenta para algunos tráficos y con una variación diferente en función de la región, según sostienen en el hub digital PierNext, diseñado por el puerto de Barcelona. A raíz de la experiencia de 2020, los puertos han establecido planes de choque para hacer frente al nuevo año, mejorando la comunicación entre los principales involucrados en las operativas.

Algunos puertos han implementado planes de control de emergencias, mientras que otros han desarrollado estructuras más elaboradas que incluyen diversos subcomités o el diálogo con responsables gubernamentales y otros agentes del sector.

Recuperación de los tráficos

También ha habido puertos que han trabajado, junto con agentes de la cadena de suministro, los diferentes escenarios causados por la pandemia. En este sentido, Carles Mayol, director comercial de la Autoridad Portuaria de Barcelona, cree que se vislumbra una cierta recuperación de algunos tráficos de importación y la recuperación de las exportaciones asiáticas en general.

El Covid-19 seguirá impactando al sector, al menos, durante el primer trimestre del año y probablemente más para algunos sectores. A diferencia de la crisis de 2008, en esta ocasión las navieras han ajustado su oferta, lo que seguirá generando tensiones en la oferta y la demanda, pues no se prevén incrementos de capacidad ni recuperación de los servicios cancelados hasta, al menos, abril.

Todo esto ha permitido incluso incrementar las tarifas de flete, al centrarse las navieras en su rentabilidad y no en su cuota de mercado, una estrategia que continuará en 2021. Las tarifas han experimentado aumentos nunca antes vistos, aunque las cifras aún pueden aumentar en los primeros compases del año.

No obstante, los productos de bajo coste unitario están respondiendo peor a este incremento de precios y, en algunos casos, se están produciendo acumulaciones en origen. Esto, sumado a la reducción de la oferta y el incremento de precios, ha llevado a dificultades para obtener equipos y contenedores vacíos en determinadas zonas.

A pesar de este panorama, se espera que la recuperación de las exportaciones chinas aligere la presión sobre las cadenas logísticas y ayude a contener los precios. Además, la reducción del proteccionismo que ha marcado las relaciones entre Estados Unidos y China podría beneficiar al comercio.

Sostenibilidad y digitalización

En otro orden de cosas, los objetivos de reducción de emisiones de la OMI y el régimen de comercio de derechos de emisión de la UE suponen que tanto navieras como operadores logísticos deben empezar a prepararse para adoptar políticas relativas al cambio climático, con el fin de que los buques sean más sostenibles.

Una de las principales vías es la digitalización, que pasa por compartir datos de forma colaborativa, la consolidación de tecnologías basadas en la nube para gestionar las operaciones en remoto y el uso de la inteligencia artificial para mejorar las predicciones y el análisis de datos.

Todo esto vendrá acompañado por la aceleración en la implementación de la automatización, fundamental para mantener la competitividad de las terminales e incrementar la productividad. Los próximos meses serán testigos de si estas tendencias se asientan o no definitivamente.