Antes de 2030, Stena Line empezará a operar con dos buques propulsados por baterías en la ruta entre Gotemburgo, en Suecia, y Frederikshavn, en Dinamarca.

Así lo ha explicado su consejero delegado, Niclas Mårtensson, durante la presentación del proyecto Tranzero, en el que ha unido fuerzas con Volvo Group, Scania y el puerto de Gotemburgo para reducir en un 70% las emisiones de carbono en esta instalación en el mismo plazo de tiempo.

En aproximadamente un año, la naviera presentará las especificaciones de su nuevo buque de baterías, Stena Elektra, y pretende encargar el primero como muy tarde en 2025.

Elektra será la primera embarcación ro-pax del mundo de su tamaño completamente libre de emisiones. Con 200 metros de eslora y una capacidad de 1.000 pasajeros y 3.000 metros lineales de carga, tendrá autonomía para unas 50 millas.

Será construida en acero de alta resistencia para reducir su peso y mejorar su eficiencia, y necesitará una batería de aproximadamente 60 o 70 MWh, que podrá ser cargada en puerto.

La naviera, que desde 2018 opera el buque híbrido de baterías Jutlandica entre Gotemburgo y Frederikshavn, cree que la electrificación es solo el principio.

Por eso, ya trabaja en la combinación de este sistema con combustibles alternativos libres de emisiones, como el hidrógeno o el biometanol, para que los buques tengan mayor autonomía.