El tráfico de mercancías en el puerto de Barcelona ha crecido un 13,5% en enero de 2026, hasta los 5,45 millones de toneladas, un crecimiento que se explica, en gran parte, por el comportamiento de los graneles líquidos, que han aumentado un 87,5% anual hasta los 1,33 millones de toneladas.
Destaca el incremento en la importación de GNL, esencialmente procedente de los Estados Unidos, y el tráfico de gasolina y fuel, pues las terminales del puerto de Barcelona están actuando como hub para operaciones de blending y exportación a otros puertos. Por el contrario, se ha reducido en un 12% el movimiento de graneles sólidos por la caída del tráfico de cereales y harinas.
En el caso de los contenedores, el tráfico ha aumentado un 4,3% hasta los 304.703 TEUs, principalmente por el crecimiento de los contenedores en tránsito, que han aumentado un 11,3%. En cambio, los contenedores llenos de exportación e importación se han reducido en un 10,7% y un 3,3% respectivamente.
Respecto al tráfico de automóviles, han pasado por el puerto de Barcelona 43.768 vehículos, un 2,2% más que en enero de 2025. El incremento se debe a la importación, que ha aumentado más de un 80%, mientras que la exportación de vehículos se ha situado en una cifra casi idéntica a la del año pasado.
En contraste, el tráfico de los servicios de transporte marítimo de corta distancia ha experimentado un descenso del 5,5%, hasta las 28.227 UTIs, por la bajada en el tráfico con las Islas Baleares y, en menor medida, con Italia.
En cuanto al movimiento de pasajeros, en enero se registraron 208.160, un 16% más, de los que 71.304 corresponden a los ferris de línea regular, marcando un ascenso del 4,2%. Además, han pasado por el puerto un total de 84.405 cruceristas a lo largo del mes.