Estados Unidos ha presentado el viernes pasado su esperado Plan de Acción Marítimo, que establece una estrategia basada en cuatro pilares para reconstruir la capacidad de construcción naval de Estados Unidos, impulsar la formación, proteger al sector industrial marítimo y reforzar la seguridad nacional.
La posición estratégica del país y la capacidad industrial de construcción naval se han debilitado en los últimos años debido, según el presidente Donald Trump, a la falta de enfoque estratégico, los engorrosos procesos de contratación pública y la falta de apoyo estratégico para la construcción de buques en astilleros nacionales. Actualmente, menos del 1% de los nuevos buques comerciales se construyen en Estados Unidos, que actualmente no cuenta con la capacidad necesaria para expandir la industria naval nacional al ritmo requerido.
También se ha producido una degradación de la inversión financiera federal en la Base Industrial Marítima, lo que sumado a la escasez de inversión privada y a regulaciones innecesarias, ha ralentizado la construcción de buques y otras infraestructuras críticas, incrementando los costes y desincentivado la operación de buques con bandera estadounidense.
Por ello, la idea del presidente pasa por revitalizar los astilleros del país con grandes inversiones, tratando de entrar así en un sector tradicionalmente dominado por China, que produce más de la mitad del tonelaje comercial mundial. Sin embargo, una de sus propuestas para impulsar la industria estadounidense está generando una gran preocupación en el transporte marítimo.
Tasas a buques extranjeros
El plan presentado propone imponer una tasa universal a todos los buques comerciales construidos en el extranjero que hagan escala en puertos estadounidenses, calculada en función del tonelaje importado transportado por el buque. En concreto, se contempla una tasa de entre 0,01 y 0,25 dólares por kilogramo.
La primera generaría aproximadamente 66.000 millones de dólares en una década, mientras que el escenario más alto se aproximaría a los 1,5 billones de dólares. No obstante, todavía no existen calendarios ni planes concretos para la ejecución de esta propuesta, que elevaría los costes finales de importación, alteraría las rutas comerciales y podría provocar represalias.
De hecho, cuando el año pasado Estados Unidos impuso brevemente unas tasas portuarias más altas al tonelaje vinculado a China, desde el país asiático adoptaron medidas similares de inmediato.
Seguridad y formación
Asimismo, se pretende crear un Fondo de Seguridad Marítima para financiar los diferentes programas del plan, establecer Zonas de Prosperidad Marítima que faciliten la inversión nacional y de países aliados y poner en marcha incentivos que fomenten la construcción de grandes buques con bandera estadounidense.
En lo que respecta a la formación, la Administración Trump planea invertir en la preparación de marineros y constructores navales, modernizar la Academia de la Marina Mercante de EE.UU., invertir en academias marítimas estatales y apoyar la formación de profesionales del sector marítimo con becas. En esta línea, también se pretende animar a los exmilitares a convertirse en marinos mercantes, así como establecer acuerdos bilaterales para el intercambio de estos profesionales con países aliados.
El plan ha generado un gran revuelo en los últimos días y uno de los primeros organismos en pronunciarse ha sido la Cámara Internacional de Navegación, ICS, que ha advertido de que “estas medidas corren el riesgo de distorsionar el comercio, aumentar los costes para los consumidores y las empresas estadounidenses, interrumpir el flujo fluido del comercio global y provocar represalias”.
ICS mantiene su oposición a cualquier propuesta de tasas portuarias y pide que el transporte marítimo pueda circular "con libertad, eficiencia y sin barreras innecesarias". La naturaleza global de este sector requiere, en su opinión, soluciones políticas cuidadosamente coordinadas que eviten consecuencias imprevistas para las cadenas de suministro y la estabilidad económica.
El Plan de Acción Marítimo completo puede consultarse a través de este enlace.