La Autoridad Portuaria de Castellón ha presentado esta semana su Plan Estratégico con horizonte 2025-2030.
Este instrumento pretende consolidar al puerto castellonenses como un enclave polivalente de referencia en Europa y el Mediterráneo, que genere valor añadido mediante la intermodalidad, la innovación y un ecosistema portuario inteligente, impulsando el progreso, el bienestar y la confianza en su entorno.
De manera particular, este documento marca la hoja de ruta a seguir durante los próximos cinco años y su finalidad es orientar la gestión de la Autoridad Portuaria y concretar su modelo de desarrollo dentro del marco general, definir su visión a medio y largo plazo del puerto, la proyección de tráficos, las necesidades de inversión, el desarrollo sostenible y la adecuación al entorno logístico y territorial en el que se inserta.
Mapa estratégico en tres ámbitos
Asó pues, el Plan Estratégico se articula a través de un mapa estratégico que integra tres grandes ámbitos de actuación: sostenibilidad económica y competitiva, compromiso ambiental y social, y gestión eficiente.
Este modelo de implantación garantiza, a juicio de la Autoridad Portuaria, una gestión orientada a resultados, combinando indicadores de estado y métricas de desempeño que facilitan el seguimiento continuo de las actuaciones y la toma de decisiones fundamentadas.
Además, el plan incorpora un sistema de gobernanza y seguimiento diseñado para asegurar su correcta ejecución. La estructura contempla la coordinación de una Oficina de Gestión Estratégica, el análisis periódico del Comité de Dirección y la supervisión del Comité de Estrategia General, reforzando el liderazgo institucional, la transparencia y la rendición de cuentas ante los órganos corporativos y la sociedad.
Consecuentemente, la estrategia de la rada castellonense se articula en torno a objetivos claros y medibles que garantizan una ejecución rigurosa, una toma de decisiones fundamentada y un seguimiento continuo. Este modelo refuerza la cultura de la mejora permanente, la transparencia y la rendición de cuentas como señas de identidad de la organización.
El Plan marca diez objetivos estratégicos propuestos en el mapa estratégico, que derivan en 34 planes de acción que, a su vez, se desgranan en 81 objetivos operativos cuya ejecución se medirá mediante un sistema estructurado de 92 indicadores que permitirán evaluar de forma rigurosa el grado de cumplimiento de las metas fijadas.