Los servicios ferroviarios que conectan Asia y Europa, promovidos en su mayor parte por las administraciones chinas, siguen afianzándose como eje vertebrador de lo que en el país asiático ha denominado «la nueva ruta de la seda».

España, FranciaAlemania y Holanda son algunos de los países que ya están conectados mediante servicios ferroviarios a los principales polos industriales y comerciales del país más poblado del mundo.

En lo que se refiere a los Países Bajos, desde el puerto de Rotterdam aseguran que el servicio Chengdu-Tilburg-Rotterdam Express, puesto en marcha por el operador chino CDiRS y el holandés RailPortbrabant el pasado mes de junio, se encuentra ya plenamente consolidado. 

Si bien no es la primera operación ferroviaria que se realiza entre el puerto holandés y el país asiático, ya que la «ruta de la seda» se estrenó en julio de 2015 de la mano de PKP Cargo y Cargosped, el que ha arrancado este verano es el primer servicio regular.

Se trata de una operativa puerta a puerta que conecta Chengdu con Rotterdam en 15 días atravesando Kazajistán y Moscú. Actualmente realiza una rotación semanal, habiéndose marcado los operadores el objetivo de realizar cinco rotaciones semanales a finales de 2017. 

Conectando Asia y Europa

En el lado oriental, Chengdu dispone de conexiones ferroviarias con las principales ciudades chinas, entre ellas Shanghai, Ningbo, Wuhan, Yiwu, Xiamen, Shenzhen, Nanning y Kunming, quedando también enlazada con Vietman y Corea del Sur.

En Europa, las mercancías chinas pueden llegar rápidamente a Reino Unido, Portugal y los países escandinavos gracias a las rutas de transporte marítimo de corta distancia que parten desde el puerto holandés.