CMA-CGM invierte en la terminal de Kingstone

Las nuevas unidades se destinarán a las rutas transpacíficas, las que unen Asia y el Mediterráneo, y las que conectan Asia y Oriente Medio.

Aunque podría parecer que se acercaba el final de la carrera de las navieras por incorporar buques cada vez más grandes, los miembros de Ocean Alliance acaban de realizar nuevos pedidos.

Primero fue OOCL, ahora propiedad de Cosco, la que encargó seis portacontenedores para 23.000 TEUs, los más grandes jamás construidos, y ahora es CMA-CGM quien ha hecho un pedido de diez unidades con capacidad para 15.000 TEUs a dos astilleros chinos.

La naviera francesa ha logrado negociar un precio de 1.100 millones de dólares (969 millones de euros) por la construcción de todos ellos con Hudong-Zhonghua y Shanghai Waigaoqiao Shipbuilding, que forman parte de la Corporación Estatal China de Construcción de Buques, CSSC.

Ambos astilleros estaban ya trabajando en una serie de embarcaciones con capacidad para 22.000 TEUs, que previsiblemente se utilizarán para las conexiones entre Asia y el Mediterráneo. Por su parte, las unidades de 15.000 TEUs se destinarán a las rutas transpacíficas, las que unen Asia y el Mediterráneo, y las que conectan Asia y Oriente Medio.

Desde Drewry, sostienen que las entregas de grandes portacontenedores se reducirán a partir de 2020, pero en Alphaliner creen que queda mucho para que acabe esa competición en el sector.

En 2019 se entregará prácticamente un mega-portacontenedor cada semana, lo que combinado con la guerra comercial iniciada por el presidente Trump en Estados Unidos y la ralentización de la economía europea, lleva a pensar que estos nuevos encargos obedezcan más bien a una estrategia a largo plazo.