La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, CNMC, ha mostrado su oposición al proyecto planteado por el Ministerio de Fomento para volver a fusionar Renfe y Adif en un nuevo ‘holding’ ferroviario público más «fuerte y competitivo» de cara a la apertura a la competencia del transporte de viajeros en tren en la Unión Europea en 2020.

Por el contrario, para la CNMC, la unión entre la compañía que gestiona la infraestructura ferroviaria y la empresa que la explota constituye «un paso atrás» que obstaculizaría la futura liberalización del sector del transporte de viajeros.

Aunque la operación no requiere la preceptiva autorización por parte de Competencia, este órgano si debe pronunciarse sobre la modificación de la Ley del Sector Ferroviario que obligaría a realizar la integración. Por tanto, su rechazo a la iniciativa está demorando los planes de Fomento, que ya está avanzando en la fusión previa de Adif y Adif Alta Velocidad.

Una década después de la segregación

En el caso de Renfe y Adif, su posible unión llegaría más de una década después de su segregación del conglomerado público Renfe, en enero de 2005, precisamente con el fin de iniciar la liberalización del sector, que se inició en el transporte de mercancías.

No obstante, este movimiento estratégico también podría estar vinculado a la necesidad de compensar la situación económica y financiera del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias con la más saneada de Renfe, que espera cerrar este año con beneficios y que ha reducido su deuda por debajo de los 4.000 millones de euros.

Por su parte, Adif Alta Velocidad cerró 2016 con un saldo negativo de 328,14 millones de euros y un endeudamiento de 14.339,9 millones. Estas pérdidas y esta deuda se suman a las de Adif, de 79,1 millones y 488 millones, respectivamente.