Pese al desalentador panorama que dibuja la actual crisis sanitaria, siguen produciéndose movimientos que, parafraseando humildemente a Galileo Galilei, indican que la economía, sin embargo, se mueve.

Dentro del ámbito automovilístico, uno de los sectores más golpeados por la pandemia, es especialmente reseñable que, tras semanas de cierre de los principales centros de automoción de todo el planeta, las marcas sigan apostando por la innovación.

En este sentido, Daimler Truck y Volvo han anunciado esta misma semana un acuerdo para impulsar conjuntamente el desarrollo, producción y comercialización de vehículos industriales que utilicen pila de combustible.

Así pues, la marca alemana volcará todas sus actividades de investigación y producción sobre el hidrógeno en una nueva empresa conjunta, que mantendrá su sede en la instalación que la germana tiene en la localidad alemana de Nabern, y de la que, a su vez, el Grupo Volvo adquirirá un 50% por un importe de unos 600 millones de euros.

Con esta iniciativa, ambos fabricantes quieren reducir costes de producción en el desarrollo de esta tecnología, así como acelerar su implantación generalizada para el transporte pesado de larga distancia, ámbito en el que, a juicio de diversos expertos, tiene un formidable campo de aplicación.

El objetivo de la ‘joint-venture’ se centra en poder producir en serie camiones de pila de combustible de manera masiva en la segunda mitad de la próxima década.