El colapso que vive el transporte internacional de mercancías por carretera entre la Unión Europea y el Reino Unido sigue creciendo.

La aparición de una nueva cepa de la covid-19 potencialmente más contagiosa y el aumento de la demanda de mercancías procedentes del territorio comunitario antes de que se consume el ‘Brexit’ están generando una situación de caos que ya ha atrapado a miles de camiones en las rutas entre ambos espacios económicos y que amenaza con extenderse a otros servicios logísticos.

Así pues, por un lado, es previsible que las restricciones establecidas en los servicios aéreos de pasajeros tengan un impacto demoledor en la oferta de servicios de carga aérea, al suponer la pérdida de los envíos que podrían aprovechar las bodegas de los aviones para llevar mercancía hacia el Reino Unido.

Por otra parte, la situación también está dejándose sentir en los envíos transfronterizos de paquetería, asociados especialmente al segmento de comercio electrónico.

En este sentido, DPD ha cancelado desde este 21 de diciembre todos los servicios que enlazan el territorio de la Unión Europea con el Reino Unido y las islas del Canal de La Mancha, así como los que unen este país con Irlanda, al tiempo que mantiene los envíos desde la Unión Europea a la isla verde.

Finalmente, el colapso también se ha trasladado al puerto de Felixstowe, cuyo recinto ya venía sufriendo el impacto de las disfunciones que viven desde hace semanas los tráficos intercontinentales de contenedores y que implica escasez en algunas rutas, así como desbordamientos de los depósitos en otras zonas.