Según datos de la Asociación de Fabricantes y Distribuidores (Aecoc), las ventas ‘online de alimentación en España suponen actualmente el 1,2%, una cifra muy baja en comparación con otros países europeos como Reino Unido donde alcanza el 5%.

Esto demuestra que hasta el momento no se ha alcanzado al objetivo de que los consumidores utilicen el comercio electrónico con más frecuencia para adquirir productos de importes elevados.

En el caso del sector de la alimentación, el incremento de volumen debe reportar un incremento de la eficiencia en los procesos que aumente los beneficios y la cuota de mercado. Sin embargo, debido al bajo porcentaje de ventas de este tipo, el coste de la estructura hace que a día de hoy no sea un formato rentable.

Para Cognodata Consulting, las previsiones de crecimiento del e-commerce y los rápidos cambios en el comportamiento del cliente han provocado una rápida innovación en el sector retail, que ha dado como resultado el ‘Retail 4.0‘, en el que se pasa de tener múltiples canales a la unificación en un omnicanal que facilite la experiencia del cliente, ya que sólo ha de identificarse una vez. 

La figura del ‘responsable de omnicanalidad’

En este sentido, las organizaciones están demandando la figura de un responsable de transformación digital o de omnicanalidad que acelere el cambio mediante una estrategia global, que garantice que la marca mantiene una imagen única en los diferentes formatos y defina la estrategia de comunicación.

También es necesario disponer del surtido adecuado en todos los canales para satisfacer las necesidades de los clientes y darles la posibilidad de adquirir cualquier artículo con una entrega posterior, a través de las nuevas tecnologías.

Además, es necesario complementar la experiencia del cliente con innovación digital en la compra, ofreciendo una mayor personalización de contenidos y ofertas, realizando entregas en horarios flexibles en el domicilio o en puntos de recogida, optimizando los costes del servicio.

Otro de los puntos clave pasa por construir una comunidad de clientes que participen e interactúen, de modo que se fortalezca la relación y el vínculo entre la empresa y los usuarios.

Por último, el futuro responsable de omnicanalidad debería aumentar la integración con franquiciados, proveedores, fabricantes y colaboradores para incrementar los ingresos directos e indirectos, garantizar una búsqueda del inventario eficiente y contar con el apoyo de fabricantes en el coste de las promociones.