La crisis sanitaria ha actuado como acelerador de los procesos de digitalización, lo que ha llevado a cargadores, transportistas, transitarios, plataformas tecnológicas y Autoridades Portuarias a colaborar para facilitar su implantación.

Hace apenas unas semanas, varias asociaciones empresariales y plataformas, entre las que se encuentran Aeutransmer, CETM, Fenadismer o Feteia-Oltra, decidieron impulsar la digitalización de los documentos que se utilizan en el transporte de mercancías, a raíz de las nuevas exigencias de seguridad sanitaria.

Para ello, crearon un grupo de trabajo al que acaban de unirse algunas asociaciones empresariales, como Fetransa y UNO Logística, plataformas tecnológicas, como Eurogestión y Widoit, y las Autoridades Portuarias de Huelva y Valencia.

Entre las ventajas que defienden para utilizar los documentos electrónicos se encuentran el acceso a información en tiempo real sobre la situación de la mercancía, la ubicación del camión o las incidencias que puedan surgir durante el trayecto, o la posibilidad de aportar una prueba de entrega digital con total validez jurídica.

Al mismo tiempo, la documentación electrónica es válida en cualquier inspección que se pueda producir en carretera y asegura una total transparencia de la cadena de suministro, siendo equiparable legalmente al documento en papel. Al tratarse de un documento inalterable, se evitan los litigios por por diferentes interpretaciones o incidencias.

Reducción de costes

Además, se integra fácilmente en los sistemas de gestión de los usuarios y permite eliminar el intercambio de documentación en papel, así como el contacto físico entre los que firman el documento, algo especialmente relevante en la situación de emergencia sanitaria actual.

La entrega en destino queda registrada en el sistema cuando es aceptada por parte del destinatario, para poder proceder a la facturación. Por otro lado, se calcula que el uso de la documentación electrónica puede reducir hasta en un 70% los costes de gestión administrativa.

La implementación a nivel tecnológico es sencilla y no es necesaria la adquisición de ningún software ni hardware, más allá de los dispositivos móviles, por lo que la inversión es prácticamente nula.

Actualmente, es válida en 25 países: Bielorrusia, Bulgaria, República Checa, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Francia, Irán, Lituania, Letonia, Luxemburgo, Países Bajos, Polonia, Portugal, República de Moldavia, Rumanía, Federación Rusa, Eslovaquia, Eslovenia, España, Suecia, Suiza, Tayikistán, Turquía y Reino Unido.