Suele decirse que a la fuerza ahorcan, así es que el sector de distribución a bares y restaurantes, acuciado por el aumento de normativas municipales cada vez más restrictivas en el acceso a los principales núcleos de población, empieza a valorar seriamente que tiene que renovar una flota envejecida y que hace pocos kilómetros.

En este sentido, como demuestra un estudio presentado por Aecoc este mismo martes, un 95% de las empresas del canal Horeca tiene un plan de renovación de flota para hacer frente a estas restricciones normativas, medidas que, de igual modo, afectan a un 85% de las compañías de este sector de actividad.

Sin embargo, frente a esta asunción de una realidad, las empresas estiman que las principales dificultades a las que se enfrentan en estos procesos de renovación de flotas, tienen que ver con la falta de puntos de recarga para vehículos alimentados por energías alternativas, algo que preocupa a un 23,27% de las empresas de Horeca, así como el alto coste de inversión que implica la transformación de una flota para que sea menos contaminante, factor que es todo un reto para el 15,09% de los encuestados por Aecoc.

En su mayor parte, la flota de distribución de mercancías que da servicio al canal Horeca es una flota envejecida, ya que un 45% tiene más de diez años de antigüedad, aunque realiza una media de 120 kilómetros al día por vehículo, con unas 20 paradas, en las que se emplea, de media unos 23 minutos en cada una.

Así mismo, en relación con las entregas, la mayor parte de ellas, un 54% en concreto, se hacen entre las siete y las once de la mañana, mientras que otro 45% se realiza entre las once de la mañana y las tres de la tarde.