Las exportaciones realizadas a través del puerto de Barcelona aguantan la crisis sanitaria, tal y como demuestran los registros de contenedores llenos de exportación que parten del enclave catalán.

Así pues, aunque el tráfico total de contenedores del recinto barcelonés registra entre los meses de enero y agosto una caída del 19,6%, con un movimiento de 1,83 millones de TEUs, los contenedores llenos de exportación pierden un 3,4% con respecto a los ocho primeros meses del pasado 2019.

Los envíos de carga a China, debido principalmente en este caso a las exportaciones cárnicas, Turquía, Arabia Saudí y la India son los más dinámicos en los primeros ocho meses del año.

Por lo que respecta a las importaciones, en el período se han 37,7 millones de toneladas, un 18,6% menos que en el mismo tramo de 2019, con buenos comportamientos en las llegadas desde los Estados Unidos, Grecia e Indonesia.

Con más detalle, en los ocho meses se han movido 2.691.866 toneladas de graneles sólidos, un 1,6% anual menos, con comportamientos positivos en tráficos como el haba de soja, el cemento, la chatarra y la sal (8,1%).

Así mismo, los graneles líquidos suman un total de 8.650.671 toneladas manipuladas, con un retroceso de un 23,8%, pese a la buena evolución de los productos químicos, así como de los aceites y grasas.

Por otra parte, el tráfico de vehículos terminados en el puerto catalán totaliza 285.097 unidades entre enero y agosto, un 45,3% menos que en el mismo período de 2019.