Desde este mismo mes de enero, Francia obliga a todos los vehículos industriales a incorporar una señalización de advertencia de sus ángulos muertos, situada tanto en los laterales como en la parte trasera.

La medida afecta a buena parte del millón y medio de camiones que realizan transporte internacional en la Unión Europea, entre ellos cien mil vehículos pesados españoles, según cifra Fenadismer.

Esta circunstancia ha llevado a la UETR a dirigirse a la Comisión Europea, en rechazo de una medida que considera unilateral y de dudosa legalidad.

La organización empresarial europea UETR comparte el objetivo prioritario de mejora de la seguridad vial, pero estima que la legislación deba ser clara, basada en una evaluación de impacto adecuada y adecuada, no mediante una medida unilateral de un Estado miembro.

A su juicio, esta iniciativa va en contra de la igualdad de condiciones y la armonización en el transporte por carretera a nivel europeo, ya que obliga a los transportistas a cumplir con las obligaciones de un solo país y, además, puede causar confusión o malentendidos entre las autoridades de control en carretera de otros Estados miembros de la UE que no están acostumbrados a las nuevas pegatinas que deben llevar ahora los vehículos.