Knorr Bremse en la IAA de Hannover

Knorr-Bremse eleva la oferta para comprar Haldex.

Desde que SAF Holland lanzase una oferta formal a finales de julio para adquirir al fabricante sueco Haldex, especializado en sistemas de frenado y suspensión para vehículos industriales, la venta del fabricante se ha convertido en una auténtica subasta en la que están participando algunas de las compañías más potentes del mercado.

Apenas una semana después de que SAF Holland presentase su oferta de 94,42 coronas suecas por acción a los accionistas, el fabricante ZF la mejoró hasta las 100 coronas y, días más tarde, el fabricante alemán Knorr-Bremse subió la puja hasta las 110 coronas.

A mediados de este mes septiembre, ZF igualaba la propuesta del anterior y aseguraba haber pactado con tres accionistas principales la compra del 17,06% del capital social de la compañía, que elevarían su participación en Haldex al 21,24% del accionariado.

Knorr-Brense pone la subasta al rojo vivo

Este viernes 23 de septiembre, desde Knorr-Bremse han confirmado una subida adicional de su oferta hasta las 125 coronas suecas por acción (13,1 euros), lo que supone un 13,6% más que la anterior propuesta.

Además, en una operación independiente a la oferta presentada, el fabricante ha adquirido a este precio un total de 1.575.039 acciones, el 3,56% del accionariado de Haldex, a la compañía Carnegie Fonder AB. De este modo, Knorr-Bremse posee actualmente un 14,91% del capital del fabricante sueco.

Desde el fabricante alemán han recalcado la opinión positiva que han recibido por parte de los inversores sobre su oferta, después de que ZF indicase que la Junta Directiva de Haldex había optado por la venta a esta compañía, al considerar que es “menos probable” que las autoridades reguladoras competentes pusiesen trabas al acuerdo.

«Tenemos indicios claros de que las recientes declaraciones por parte de la dirección de Haldex con respecto a nuestra oferta no son compartidas por un buen número de inversores«, señalan desde Knorr-Brense.

Cabe destacar que Knorr-Bremse ha pactado con Carnegie Fonder que, en el caso de que la oferta fuese mejorada de nuevo, al anterior inversor se le abonaría también la diferencia. Si, por otro lado, el fabricante alemán revende las acciones en un plazo de 12 meses, el antiguo propietario también tendría derecho a un ingreso proporcional al beneficio que haya obtenido Knorr-Brense con la operación.